Brutal denuncia en Santa Rosa: un músico acusó torturas en una comisaría pampeana

Un joven trompetista denunció haber sido brutalmente golpeado, asfixiado y amenazado de muerte por efectivos policiales tras ser interceptado cuando volvía de un ensayo en la capital pampeana.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    Un músico de 24 años denunció haber sido víctima de tormentos, golpizas y asfixia dentro de una dependencia policial.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    La víctima es Mauro Poblet; los acusados son efectivos de la Policía de La Pampa pertenecientes a la Seccional Segunda.
  • ¿Cuándo ocurrió?
    El violento episodio se produjo durante la madrugada, en circunstancias en que el damnificado regresaba a su domicilio.
  • ¿Dónde fue?
    El arresto ocurrió en la vía pública y las torturas continuaron en la Seccional Segunda de Policía de Santa Rosa, La Pampa.
  • ¿Cómo se produjo?
    Tras ser interceptado en la calle, fue reducido, trasladado en móvil y sometido en la celda a maniobras de submarino seco y agresiones físicas reiteradas.
  • ¿Por qué es importante?
    Porque visibiliza un gravísimo hecho de violencia institucional y abuso de poder estatal contra un ciudadano desarmado en pleno centro urbano.
  • ¿Qué consecuencias/investigación hay?
    Se radicó una denuncia penal ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y el Ministerio Público Fiscal para apartar e imputar a los involucrados.

Brutal agresión policial en el regreso de un ensayo

Un aberrante episodio de violencia institucional conmociona a la sociedad pampeana tras la formalización de una denuncia penal por torturas, apremios ilegales y vejaciones cometidas en la Seccional Segunda de Santa Rosa. La víctima, Mauro Poblet, un joven trompetista de 24 años, relató el calvario que debió atravesar tras haber sido interceptado por uniformados cuando caminaba rumbo a su casa luego de participar en un ensayo musical.

De acuerdo con la exposición judicial y el testimonio brindado por el damnificado, los hechos se desencadenaron cuando un patrullero le cerró el paso de forma intempestiva sin motivo aparente ni orden formal de requisa. En escasos minutos, el procedimiento derivó en agresiones verbales, empujones y una inmediata reducción violenta contra el pavimento que concluyó con su traslado forzoso a la seccional local.

"Pensé que me iban a matar, no podía respirar y me decían que me calle si no quería terminar peor", sintetizó con profunda conmoción el joven al describir el ensañamiento del personal policial que intervino en su custodia.

Torturas sistemáticas y la práctica de "submarino seco"

El núcleo de la presentación judicial describe maniobras de tormentos físicos y psicológicos prolongados en las celdas de la dependencia policial. Lejos de tratarse de una simple demora por averiguación de antecedentes, el músico denunció haber sido sometido a castigos corporales sistemáticos mientras se encontraba esposado e indefenso[cite: 1]:

  • Asfixia mecánica: Colocación de bolsas de plástico en la cabeza para cortar el suministro de oxígeno, modalidad conocida como "submarino seco".
  • Golpes reiterados: Aplicación de golpes de puño y patadas en la zona abdominal, torso y extremidades sin dejar marcas evidentes en el rostro.
  • Presión psicológica: Amenazas explícitas de muerte y advertencias de no radicar denuncias posteriores bajo riesgo de represalias contra su integridad o la de sus familiares directos.
  • Incomunicación arbitraria: Negación del derecho elemental a realizar una llamada telefónica para notificar a allegados o patrocinio letrado durante el encierro.

Constatación médica y la denuncia penal

Tras recuperar la libertad en horas posteriores, el joven asistió de urgencia a un centro asistencial para ser examinado por profesionales de la salud, donde se labraron las actas clínicas pertinentes que constataron escoriaciones, hematomas múltiples y signos evidentes de sofocación compatibles con las agresiones relatadas. Con dicho informe pericial en mano, recurrió a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y a los tribunales de la provincia para exigir el esclarecimiento urgente de la causa.

Organismos de derechos humanos locales y colectivos de la cultura brindaron un respaldo inmediato a Poblet, exigiendo que no se naturalice la arbitrariedad policial en las calles pampeanas y demandando la intervención inmediata del Ministerio de Seguridad y Justicia de La Pampa. Los letrados que acompañan al damnificado remarcaron que este tipo de prácticas ilegales constituyen delitos de lesa humanidad en el marco de la tipificación de torturas del Código Penal argentino, las cuales no admiten suspensión ni atenuantes funcionales.

Exigencia de apartamiento preventivo y debate por el accionar de las fuerzas

El caso reavivó una intensa discusión sobre la persistencia de métodos represivos heredados dentro de las fuerzas de seguridad provinciales, la falta de control interno y la urgencia de establecer protocolos de aprehensión transparentes y monitoreados mediante cámaras corporales y registros fílmicos obligatorios en los ingresos de las comisarías.

Hasta el momento, la querella solicitó de forma prioritaria el apartamiento preventivo e inmediato de los efectivos de guardia que prestaron servicio durante la noche en que se perpetró el ataque, el secuestro de los libros de guardia y las grabaciones de las cámaras perimetrales de la Seccional Segunda. La comunidad artística y los vecinos de Santa Rosa permanecen en estado de alerta, a la espera de que el avance judicial determine las responsabilidades penales de quienes debían velar por la seguridad ciudadana y terminaron operando al margen de la ley.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: TN