►Caso Cecilia: Los Sena rompieron el silencio, criticaron la condena y rogaron no ser trasladados

Desde la cárcel, los tres condenados hablaron ante el juez en una audiencia clave. Denunciaron "persecución política", atacaron al jurado popular y exigieron permanecer en Resistencia para no perder el vínculo familiar.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El clan Sena habló desde prisión en la audiencia de cesura, rechazando su traslado a otras cárceles.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña (condenados por el crimen de Cecilia Strzyzowski).
  • ¿Cuándo ocurrió?
    Las declaraciones se conocieron este viernes, en el marco del cierre del proceso judicial.
  • ¿Qué pidieron concretamente?
    Solicitaron "por humanidad" no ser movidos de su actual lugar de detención para ver a sus familias.
  • ¿Cuál fue el argumento de Emerenciano?
    Se autodefinió como un "inocente condenado" y aseguró que un traslado sería su "pena de muerte".
  • ¿Qué dijo Marcela Acuña?
    Cuestionó duramente al jurado popular, alegando que los juzgaron por "piqueteros" y no por pruebas.
  • ¿Cómo sigue el caso?
    El juez deberá definir las condiciones de cumplimiento de la pena y si hace lugar al pedido de no traslado.

En una jornada cargada de tensión y definiciones judiciales en la provincia del Chaco, los tres principales acusados y condenados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski rompieron el silencio. César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña utilizaron sus últimas palabras ante el tribunal para lanzar fuertes críticas al proceso judicial que los llevó a una condena a prisión perpetua y para realizar un pedido desesperado: no ser trasladados a penales alejados de sus vínculos familiares.

La audiencia, que marca el cierre de una de las etapas más dolorosas y mediáticas de la historia criminal chaqueña, expuso la estrategia final del denominado "clan Sena": insistir en su inocencia y politizar el fallo del jurado popular.

César Sena: "Es todo lo que tengo"

El primero en tomar la palabra fue César Sena, expareja de la víctima y considerado el autor material del crimen. Con un tono de voz bajo y una actitud resignada, se limitó a adherir a los planteos técnicos de su defensa, pero hizo hincapié en una solicitud personal.

"El único pedido que puedo realizar es que no se me mueva de mi lugar actual de alojamiento", manifestó el joven ante el juez. Su argumento se centró en la contención afectiva: "Tengo toda mi familia radicada en la ciudad presente y es todo lo que tengo para decir". Su intervención fue breve, contrastando con el perfil alto que mantuvo su madre minutos después.

Emerenciano: "Soy un inocente condenado"

El líder piquetero, Emerenciano Sena, fue más allá en su alocución. Apelando directamente a la "humanidad" y al "buen nombre y honor" del magistrado, intentó revertir la carga simbólica de su sentencia. Sena, quien durante años manejó una de las organizaciones sociales más poderosas de la región, se presentó ahora como una víctima del sistema.

"Trasladarme a cualquier otro lugar sería una pena de muerte", sentenció con gravedad, aludiendo a sus problemas de salud y a la necesidad de recibir medicamentos que, según él, sus familiares le acercan regularmente. Emerenciano cerró su discurso con una frase que resonó en la sala virtual: "No se olviden que yo soy un inocente condenado. De eso estoy tremendamente seguro".

El descargo político de Marcela Acuña

La declaración más extensa y confrontativa provino de Marcela Acuña. Lejos de mostrar arrepentimiento, la dirigente social desplegó un discurso articulado para atacar la legitimidad del Jurado Popular que los encontró culpables. Según su visión, el veredicto no se basó en pruebas fácticas, sino en prejuicios de clase y estigmatización política.

  • Crítica al Jurado: "El jurado vio la cuestión de vernos como piqueteros y no como sujetos de derecho", disparó. Calificó el proceso como "una vergüenza" y aseguró que ningún estudiante de derecho validaría las pruebas presentadas.
  • Ataque a la Fiscalía: Acusó a los fiscales de "esconder pruebas" y de construir un "relato morboso al estilo Truman Capote" para demonizar a su familia.
  • Defensa del "Movimiento": Reivindicó su rol social, afirmando que "un movimiento social no es una organización criminal".

Acuña también dedicó párrafos a defender a su esposo ("condenado por una esquela que él no hizo") y a su hijo César, de quien dijo que nadie se ocupó de su "situación mental".

El miedo al desarraigo y el pedido final

Más allá de las arengas políticas, el hilo conductor de los tres testimonios fue el terror al traslado. La posibilidad de ser enviados a cárceles federales o provinciales alejadas de Resistencia (como Sáenz Peña o complejos fuera de la provincia) aparece como la mayor preocupación actual de la familia.

Marcela Acuña, en un tramo final más emotivo, pidió no ser alejada de su nieta de 9 años ni de su marido. "Si me voy de acá, no las podré ver más", aseguró. Además, en un giro inesperado, solicitó la intervención de la Subsecretaría de Género por otra interna, Bárbara Mia Dibatista, quien estaría sufriendo acoso en la alcaidía donde se alojan los hombres, mostrando que, aun presa, intenta mantener su perfil de dirigente que gestiona reclamos.

Ahora, la decisión está en manos del juez técnico, quien deberá ponderar si los argumentos humanitarios esgrimidos por los Sena son suficientes para evitar lo que el Servicio Penitenciario suele disponer por cuestiones de seguridad: la dispersión de los condenados de alto perfil.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: Alejandro Pueblas  
►Caso Cecilia: Los Sena rompieron el silencio, criticaron la condena y rogaron no ser trasladados

►Caso Cecilia: Los Sena rompieron el silencio, criticaron la condena y rogaron no ser trasladados

►Caso Cecilia: Los Sena rompieron el silencio, criticaron la condena y rogaron no ser trasladados

Desde la cárcel, los tres condenados hablaron ante el juez en una audiencia clave. Denunciaron "persecución política", atacaron al jurado popular y exigieron permanecer en Resistencia para no perder el vínculo familiar.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El clan Sena habló desde prisión en la audiencia de cesura, rechazando su traslado a otras cárceles.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña (condenados por el crimen de Cecilia Strzyzowski).
  • ¿Cuándo ocurrió?
    Las declaraciones se conocieron este viernes, en el marco del cierre del proceso judicial.
  • ¿Qué pidieron concretamente?
    Solicitaron "por humanidad" no ser movidos de su actual lugar de detención para ver a sus familias.
  • ¿Cuál fue el argumento de Emerenciano?
    Se autodefinió como un "inocente condenado" y aseguró que un traslado sería su "pena de muerte".
  • ¿Qué dijo Marcela Acuña?
    Cuestionó duramente al jurado popular, alegando que los juzgaron por "piqueteros" y no por pruebas.
  • ¿Cómo sigue el caso?
    El juez deberá definir las condiciones de cumplimiento de la pena y si hace lugar al pedido de no traslado.

En una jornada cargada de tensión y definiciones judiciales en la provincia del Chaco, los tres principales acusados y condenados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski rompieron el silencio. César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña utilizaron sus últimas palabras ante el tribunal para lanzar fuertes críticas al proceso judicial que los llevó a una condena a prisión perpetua y para realizar un pedido desesperado: no ser trasladados a penales alejados de sus vínculos familiares.

La audiencia, que marca el cierre de una de las etapas más dolorosas y mediáticas de la historia criminal chaqueña, expuso la estrategia final del denominado "clan Sena": insistir en su inocencia y politizar el fallo del jurado popular.

César Sena: "Es todo lo que tengo"

El primero en tomar la palabra fue César Sena, expareja de la víctima y considerado el autor material del crimen. Con un tono de voz bajo y una actitud resignada, se limitó a adherir a los planteos técnicos de su defensa, pero hizo hincapié en una solicitud personal.

"El único pedido que puedo realizar es que no se me mueva de mi lugar actual de alojamiento", manifestó el joven ante el juez. Su argumento se centró en la contención afectiva: "Tengo toda mi familia radicada en la ciudad presente y es todo lo que tengo para decir". Su intervención fue breve, contrastando con el perfil alto que mantuvo su madre minutos después.

Emerenciano: "Soy un inocente condenado"

El líder piquetero, Emerenciano Sena, fue más allá en su alocución. Apelando directamente a la "humanidad" y al "buen nombre y honor" del magistrado, intentó revertir la carga simbólica de su sentencia. Sena, quien durante años manejó una de las organizaciones sociales más poderosas de la región, se presentó ahora como una víctima del sistema.

"Trasladarme a cualquier otro lugar sería una pena de muerte", sentenció con gravedad, aludiendo a sus problemas de salud y a la necesidad de recibir medicamentos que, según él, sus familiares le acercan regularmente. Emerenciano cerró su discurso con una frase que resonó en la sala virtual: "No se olviden que yo soy un inocente condenado. De eso estoy tremendamente seguro".

El descargo político de Marcela Acuña

La declaración más extensa y confrontativa provino de Marcela Acuña. Lejos de mostrar arrepentimiento, la dirigente social desplegó un discurso articulado para atacar la legitimidad del Jurado Popular que los encontró culpables. Según su visión, el veredicto no se basó en pruebas fácticas, sino en prejuicios de clase y estigmatización política.

  • Crítica al Jurado: "El jurado vio la cuestión de vernos como piqueteros y no como sujetos de derecho", disparó. Calificó el proceso como "una vergüenza" y aseguró que ningún estudiante de derecho validaría las pruebas presentadas.
  • Ataque a la Fiscalía: Acusó a los fiscales de "esconder pruebas" y de construir un "relato morboso al estilo Truman Capote" para demonizar a su familia.
  • Defensa del "Movimiento": Reivindicó su rol social, afirmando que "un movimiento social no es una organización criminal".

Acuña también dedicó párrafos a defender a su esposo ("condenado por una esquela que él no hizo") y a su hijo César, de quien dijo que nadie se ocupó de su "situación mental".

El miedo al desarraigo y el pedido final

Más allá de las arengas políticas, el hilo conductor de los tres testimonios fue el terror al traslado. La posibilidad de ser enviados a cárceles federales o provinciales alejadas de Resistencia (como Sáenz Peña o complejos fuera de la provincia) aparece como la mayor preocupación actual de la familia.

Marcela Acuña, en un tramo final más emotivo, pidió no ser alejada de su nieta de 9 años ni de su marido. "Si me voy de acá, no las podré ver más", aseguró. Además, en un giro inesperado, solicitó la intervención de la Subsecretaría de Género por otra interna, Bárbara Mia Dibatista, quien estaría sufriendo acoso en la alcaidía donde se alojan los hombres, mostrando que, aun presa, intenta mantener su perfil de dirigente que gestiona reclamos.

Ahora, la decisión está en manos del juez técnico, quien deberá ponderar si los argumentos humanitarios esgrimidos por los Sena son suficientes para evitar lo que el Servicio Penitenciario suele disponer por cuestiones de seguridad: la dispersión de los condenados de alto perfil.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: Alejandro Pueblas