►Impresionante crecida del río Iguazú en las Cataratas

Las Cataratas del Iguazú sufren un desborde histórico con un caudal de 12.600 metros cúbicos por segundo. Autoridades mantienen cerrados circuitos clave mientras evalúan los riesgos en la región.

La magnitud de una crecida sin precedentes en el Litoral

El norte argentino vuelve a ser escenario de un fenómeno hídrico de gran escala. Las Cataratas del Iguazú experimentan por estos días un desborde imponente impulsado por las intensas precipitaciones registradas en su cuenca superior. Con un volumen de agua calculado en aproximadamente 12.600 metros cúbicos por segundo, el paisaje habitual del atractivo turístico más imponente de Misiones se transformó por completo, ofreciendo una postal dominada por la fuerza de la naturaleza, la bruma densa y un caudal que conmueve a visitantes y lugareños.

La cobertura especial desplegada en la zona permitió constatar desde embarcaciones y a través de tomas aéreas que, si bien el nivel del agua comenzó a mostrar un leve descenso en comparación con los picos máximos recientes —que llegaron a tocar los 16.000 metros cúbicos por segundo—, la situación dista mucho de la normalidad. Los equipos de guardaparques y los operadores turísticos locales confirmaron que las condiciones actuales obligan a mantener restricciones operativas estrictas para salvaguardar la integridad de los turistas.

Impacto en la infraestructura turística y medidas preventivas

Uno de los puntos más afectados por la crecida es el emblemático circuito hacia la Garganta del Diablo. Del lado argentino, las pasarelas metálicas permanecen inhabilitadas y parcialmente cubiertas por la correntada. Las experiencias de años anteriores, particularmente el precedente del año 2023 cuando la fuerza extrema del agua dobló y destruyó estructuras metálicas completas, llevaron a las autoridades del parque a actuar con extrema cautela. En esta ocasión, el retiro preventivo de barandas y sectores desmontables evitó daños materiales mayores, aunque postergó la reapertura del paseo más convocante.

Por su parte, en el sector brasileño, si bien el parque mantiene sus puertas abiertas y permite el acceso a diversos balcones panorámicos donde los visitantes disfrutan de la cercanía con los saltos, la vigilancia es permanente. Los especialistas monitorean segundo a segundo el comportamiento del río para prevenir cualquier incidente derivado de la acumulación de ramas, troncos y sedimentos arrastrados por la corriente a gran velocidad.

Las dos caras del fenómeno: atractivo turístico y alerta río abajo

Mientras que en el área de las cataratas miles de turistas se agolpan para registrar un espectáculo visual calificado de "hipnótico" e inolvidable, la otra cara de la moneda se vive en el curso inferior del río. El incremento masivo del caudal del Iguazú, que impacta directamente sobre la cuenca del río Paraná, genera preocupación en las poblaciones ribereñas del litoral argentino. Diversas localidades ya se encuentran en estado de alerta ante posibles anegamientos, lo que ha motivado operativos preventivos que incluyen la evacuación de ganado y la asistencia a familias en zonas vulnerables.

Las autoridades provinciales y los organismos de seguridad continúan apostados en las rutas de acceso y en las comunas cercanas, coordinando tareas de asistencia y evaluando los pronósticos meteorológicos de los próximos días para anticiparse a cualquier contingencia climática que pueda agravar el panorama en la región.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: El Trece - Mediodía Noticias  
►Impresionante crecida del río Iguazú en las Cataratas

►Impresionante crecida del río Iguazú en las Cataratas

►Impresionante crecida del río Iguazú en las Cataratas

Las Cataratas del Iguazú sufren un desborde histórico con un caudal de 12.600 metros cúbicos por segundo. Autoridades mantienen cerrados circuitos clave mientras evalúan los riesgos en la región.

La magnitud de una crecida sin precedentes en el Litoral

El norte argentino vuelve a ser escenario de un fenómeno hídrico de gran escala. Las Cataratas del Iguazú experimentan por estos días un desborde imponente impulsado por las intensas precipitaciones registradas en su cuenca superior. Con un volumen de agua calculado en aproximadamente 12.600 metros cúbicos por segundo, el paisaje habitual del atractivo turístico más imponente de Misiones se transformó por completo, ofreciendo una postal dominada por la fuerza de la naturaleza, la bruma densa y un caudal que conmueve a visitantes y lugareños.

La cobertura especial desplegada en la zona permitió constatar desde embarcaciones y a través de tomas aéreas que, si bien el nivel del agua comenzó a mostrar un leve descenso en comparación con los picos máximos recientes —que llegaron a tocar los 16.000 metros cúbicos por segundo—, la situación dista mucho de la normalidad. Los equipos de guardaparques y los operadores turísticos locales confirmaron que las condiciones actuales obligan a mantener restricciones operativas estrictas para salvaguardar la integridad de los turistas.

Impacto en la infraestructura turística y medidas preventivas

Uno de los puntos más afectados por la crecida es el emblemático circuito hacia la Garganta del Diablo. Del lado argentino, las pasarelas metálicas permanecen inhabilitadas y parcialmente cubiertas por la correntada. Las experiencias de años anteriores, particularmente el precedente del año 2023 cuando la fuerza extrema del agua dobló y destruyó estructuras metálicas completas, llevaron a las autoridades del parque a actuar con extrema cautela. En esta ocasión, el retiro preventivo de barandas y sectores desmontables evitó daños materiales mayores, aunque postergó la reapertura del paseo más convocante.

Por su parte, en el sector brasileño, si bien el parque mantiene sus puertas abiertas y permite el acceso a diversos balcones panorámicos donde los visitantes disfrutan de la cercanía con los saltos, la vigilancia es permanente. Los especialistas monitorean segundo a segundo el comportamiento del río para prevenir cualquier incidente derivado de la acumulación de ramas, troncos y sedimentos arrastrados por la corriente a gran velocidad.

Las dos caras del fenómeno: atractivo turístico y alerta río abajo

Mientras que en el área de las cataratas miles de turistas se agolpan para registrar un espectáculo visual calificado de "hipnótico" e inolvidable, la otra cara de la moneda se vive en el curso inferior del río. El incremento masivo del caudal del Iguazú, que impacta directamente sobre la cuenca del río Paraná, genera preocupación en las poblaciones ribereñas del litoral argentino. Diversas localidades ya se encuentran en estado de alerta ante posibles anegamientos, lo que ha motivado operativos preventivos que incluyen la evacuación de ganado y la asistencia a familias en zonas vulnerables.

Las autoridades provinciales y los organismos de seguridad continúan apostados en las rutas de acceso y en las comunas cercanas, coordinando tareas de asistencia y evaluando los pronósticos meteorológicos de los próximos días para anticiparse a cualquier contingencia climática que pueda agravar el panorama en la región.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: El Trece - Mediodía Noticias