►El agua cortó la ruta a Puerto Antequera

La crecida del agua obligó a cortar la ruta de acceso a Puerto Antequera en Chaco. Vecinos resisten en sus hogares con la asistencia fluvial de arquitectos y voluntarios solidarios.

La situación hídrica en la región vuelve a ponerse en el centro de la escena tras confirmarse el corte de la ruta de acceso a Puerto Antequera debido al avance incesante del agua. La crecida golpea con fuerza a los habitantes de la zona costera, quienes enfrentan momentos de extrema tensión ante una subida que, según testimonios de los propios pobladores, no dio tregua ni margen suficiente para salvaguardar pertenencias con anticipación.

Resistencia vecinal frente a la crecida

A pesar del aislamiento vial provocado por el agua, numerosas familias optaron por quedarse en sus hogares. Muchos vecinos cuentan con viviendas de construcción elevada o primer piso, lo que les permite resguardarse y monitorear la evolución del fenómeno hídrico. "Hasta ahora hay todavía gente que recién está tapando la tierra... y están aguantando a ver qué pasa con la inundación", señaló uno de los pobladores afectados, remarcando que confían en resistir al igual que lo hicieron durante grandes crecientes históricas como la de 1982.

Logística fluvial y redes de ayuda humanitaria

Ante la imposibilidad de transitar por los caminos terrestres, la conectividad y el abastecimiento dependen enteramente del uso de lanchas. En este escenario crítico, la solidaridad ciudadana se convirtió en el motor principal para sostener a las más de quince familias que permanecen apostadas en las islas y zonas anegadas. Arquitectos y referentes de empresas constructoras locales se sumaron de manera voluntaria a las tareas de asistencia.

  • Provisión de insumos: Traslado de chapas, puntales, maderas y tachos de 200 litros.
  • Abastecimiento básico: Distribución de mercadería, alimentos y agua potable para consumo esencial.
  • Evacuación puntual: Disponibilidad de embarcaciones y vehículos de apoyo para el traslado de personas que requieran salir del área de riesgo.

Un esfuerzo genuino al margen de banderas políticas

La ayuda desplegada en Puerto Antequera se caracteriza por su total independencia institucional y partidaria. Los voluntarios destacaron que el accionar responde estrictamente a un compromiso humano con los vecinos que peor la están pasando. "No hay fin publicitario, no hay partido político... lo nuestro es más que nada ayudar y no recibir nada a cambio, sale de adentro, sale del corazón", enfatizaron los referentes solidarios que coordinan la entrega de recursos con tres camionetas y lanchas de apoyo.

►El agua cortó la ruta a Puerto Antequera

►El agua cortó la ruta a Puerto Antequera

►El agua cortó la ruta a Puerto Antequera

La crecida del agua obligó a cortar la ruta de acceso a Puerto Antequera en Chaco. Vecinos resisten en sus hogares con la asistencia fluvial de arquitectos y voluntarios solidarios.

La situación hídrica en la región vuelve a ponerse en el centro de la escena tras confirmarse el corte de la ruta de acceso a Puerto Antequera debido al avance incesante del agua. La crecida golpea con fuerza a los habitantes de la zona costera, quienes enfrentan momentos de extrema tensión ante una subida que, según testimonios de los propios pobladores, no dio tregua ni margen suficiente para salvaguardar pertenencias con anticipación.

Resistencia vecinal frente a la crecida

A pesar del aislamiento vial provocado por el agua, numerosas familias optaron por quedarse en sus hogares. Muchos vecinos cuentan con viviendas de construcción elevada o primer piso, lo que les permite resguardarse y monitorear la evolución del fenómeno hídrico. "Hasta ahora hay todavía gente que recién está tapando la tierra... y están aguantando a ver qué pasa con la inundación", señaló uno de los pobladores afectados, remarcando que confían en resistir al igual que lo hicieron durante grandes crecientes históricas como la de 1982.

Logística fluvial y redes de ayuda humanitaria

Ante la imposibilidad de transitar por los caminos terrestres, la conectividad y el abastecimiento dependen enteramente del uso de lanchas. En este escenario crítico, la solidaridad ciudadana se convirtió en el motor principal para sostener a las más de quince familias que permanecen apostadas en las islas y zonas anegadas. Arquitectos y referentes de empresas constructoras locales se sumaron de manera voluntaria a las tareas de asistencia.

  • Provisión de insumos: Traslado de chapas, puntales, maderas y tachos de 200 litros.
  • Abastecimiento básico: Distribución de mercadería, alimentos y agua potable para consumo esencial.
  • Evacuación puntual: Disponibilidad de embarcaciones y vehículos de apoyo para el traslado de personas que requieran salir del área de riesgo.

Un esfuerzo genuino al margen de banderas políticas

La ayuda desplegada en Puerto Antequera se caracteriza por su total independencia institucional y partidaria. Los voluntarios destacaron que el accionar responde estrictamente a un compromiso humano con los vecinos que peor la están pasando. "No hay fin publicitario, no hay partido político... lo nuestro es más que nada ayudar y no recibir nada a cambio, sale de adentro, sale del corazón", enfatizaron los referentes solidarios que coordinan la entrega de recursos con tres camionetas y lanchas de apoyo.