En una final dramática e inolvidable disputada en Córdoba, el "Pirata" revirtió un marcador adverso frente al "Millonario", imponiéndose por 3 a 2 con un doblete agónico de "Ubita" Fernández para alzar su primer título oficial.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
El Club Atlético Belgrano de Córdoba venció a River Plate y se consagró campeón del fútbol argentino por primera vez en su historia. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Nicolás "Ubita" Fernández (héroe con dos goles), Facundo Colidio y Galván (marcaron para River), y Franco Morales (anotó el empate parcial para el "Pirata"). - ¿Cuándo ocurrió?
El histórico encuentro se disputó en el marco de la gran final del campeonato local. - ¿Dónde fue?
El partido decisivo se llevó a cabo en la provincia de Córdoba ante un imponente marco de público de ambas parcialidades. - ¿Cómo se produjo?
River ganaba 2-1, pero Belgrano reaccionó en el cierre mediante un penal sancionado a instancias del VAR y un gol agónico a los 43 minutos. - ¿Por qué es importante?
Representa el primer título oficial de la máxima categoría del fútbol argentino en la historia de Belgrano de Córdoba. - ¿Qué consecuencias/investigación hay?
Se desató un festejo histórico en Córdoba, mientras que el cuerpo técnico de River, encabezado por el "Chacho" Coudet, finalizó con fuertes protestas hacia el arbitraje por el penal sancionado.
Una final dramática con emociones cruzadas
El fútbol argentino consagró a un nuevo e histórico campeón en una jornada que quedará grabada en las páginas doradas del deporte nacional. En una definición cambiante, electrizante y cargada de tensión emocional, Belgrano de Córdoba derrotó 3-2 a River Plate y alzó el primer trofeo oficial de su historia. El encuentro contuvo todos los condimentos de una verdadera final: atajadas memorables, intervenciones decisivas del VAR, reclamos generalizados y un héroe inesperado que definió el destino del partido en los minutos de descuento.
Desde el pitazo inicial, el "Pirata" cordobés demostró que no saldría a especular. Explotando las falencias defensivas del "Millonario", el mediocampista Lucas Zelarayán y el delantero Emiliano Rigoni exigieron al máximo al arquero Beltrán, quien se convirtió en figura temporal de la primera mitad al desactivar dos pelotas netas de gol con estiradas formidables. Sin embargo, cuando Belgrano jugaba mejor, River mostró su jerarquía individual a los 18 minutos de la primera etapa: una escalada de Marcos Acuña derivó en un centro de Galván para que Facundo Colidio, libre de marca, definiera de zurda y decretara el 1-0 parcial.
La reacción del "Pirata" y la paridad absoluta
La ventaja de los dirigidos por el "Chacho" Eduardo Coudet duró poco. Belgrano, lejos de amedrentarse por el golpe, apeló a la vía aérea para lastimar. Tras un tiro de esquina ejecutado con precisión quirúrgica por Zelarayán, el defensor Franco Morales se anticipó a su marcador en el primer palo y, con un testazo certero que descolocó a la última línea de River, puso el empate 1-1 ante la estática mirada de la defensa de Núñez. El encuentro se transformó a partir de allí en un ida y vuelta de alta intensidad táctica y física.
En el complemento, el conjunto de Coudet volvió a inclinar la balanza a su favor. A los 29 minutos, tras una excelente maniobra colectiva conducida por Colidio, el juvenil Galván apareció por el sector izquierdo del ataque y sacó un remate cruzado que venció la resistencia del arquero Cardoso, estampando el 2-1 que parecía definitivo. Para colmo de males en el esquema de River, el lateral de la Selección Argentina, Marcos Acuña, debió abandonar el campo de juego lesionado, permitiendo el ingreso del defensor campeón del mundo Germán Pezzella.
El quiebre del VAR y la noche consagratoria de "Ubita" Fernández
A falta de menos de diez minutos para el cierre del encuentro, se produjo la jugada que cambió por completo el destino de la final. Tras un avance profundo de Belgrano y una serie de rebotes, todo el equipo cordobés reclamó airadamente una mano dentro del área de River. Tras ser convocado por el VAR a la pantalla de revisión de campo, el árbitro principal interpretó que el defensor número 13 de River había realizado un movimiento voluntario y sancionó la pena máxima. El encargado de ejecutarla fue Nicolás "Ubita" Fernández, quien con total frialdad colocó el balón contra el palo derecho de Beltrán para establecer el 2-2 a los 38 minutos.
El golpe anímico desestructuró por completo a River y envalentonó a los conducidos técnicamente por el "Ruso" Ricardo Zielinski. Apenas cinco minutos más tarde, a los 43 del segundo tiempo, el ingresado "Mudo" Vázquez peleó y ganó una pelota dividida ante Juan Cruz Kaprof en tres cuartos de cancha, enviando un centro raso al área. Rigoni intentó conectar de taco sin éxito, pero la pelota derivó en la posición de "Ubita" Fernández, quien con olfato goleador remató mordido pero con la dirección suficiente para vencer la resistencia del guardameta y sellar el 3-2 definitivo.
Final dramático y reclamos al arbitraje
Los instantes finales del partido rozaron el dramatismo absoluto. Con el arquero Beltrán sumado al ataque en el área rival, River dispuso de dos tiros de esquina consecutivos ejecutados por Juan Fernando Quintero, pero la defensa de Belgrano resistió de manera numantina. El pitazo final desató la locura generalizada en el banco cordobés, logrando de esta forma el ansiado y postergado primer título en la máxima categoría para la institución del Barrio Alberdi.
La contracara de la euforia cordobesa fue la furia del plantel "Millonario". Una vez finalizado el encuentro, los futbolistas y el propio director técnico Eduardo Coudet cercaron al cuerpo arbitral para protestar de forma vehemente por el penal sancionado mediante el VAR, el cual consideraron injusto y determinante para el desarrollo del partido. A pesar de los reclamos, la historia ya estaba escrita y la copa se quedó legítimamente en Córdoba.

