►Escándalo en Córdoba: cura denunciado por abuso infantil volvió a dar misa y genera indignación

El sacerdote Alejandro Nicola, apartado de su cargo en una escuela tras recibir al menos nueve denuncias por abuso sexual infantil, desató la indignación pública tras ser filmado celebrando misa en la Catedral de Córdoba mientras avanza la investigación en su contra.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    Un sacerdote con múltiples denuncias de abuso sexual infantil fue grabado dando misa en la Catedral de Córdoba, generando un fuerte repudio.
  • ¿Quién es el acusado?
    El cura Alejandro Nicola, quien se desempeñaba en la parroquia Niño de Dios y como coordinador de una institución educativa religiosa en Villa Carlos Paz.
  • ¿Quiénes son las víctimas?
    Niños de entre 3 y 5 años de edad, estudiantes de la institución donde el sacerdote residía e impartía órdenes.
  • ¿Cuántas denuncias hay?
    Hasta el momento, el expediente judicial acumula al menos nueve denuncias formales de diferentes familias.
  • ¿Qué dijo la Iglesia?
    El Arzobispado, amparándose en el principio de inocencia, no le prohibió oficiar misa inicialmente, aunque tras el escándalo anunciaron que no volverá a exponerse públicamente.
  • ¿En qué estado está la causa?
    El cura aún no está imputado ni fue indagado formalmente. La fiscalía, a cargo de Jorgelina Gómez, dispuso peritajes psicológicos y psiquiátricos para esta semana.

Indignación y denuncias: el caso que sacude a Villa Carlos Paz

La comunidad de Villa Carlos Paz y de la provincia de Córdoba se encuentra conmocionada tras la viralización de imágenes que muestran a un sacerdote, sobre quien pesan gravísimas acusaciones de abuso sexual infantil, oficiando misa con total normalidad. Se trata del cura Alejandro Nicola, quien hasta junio se desempeñaba como coordinador y figura de autoridad en la parroquia Niño de Dios y en una reconocida institución educativa religiosa de la villa serrana.

El escándalo estalló cuando asistentes a la emblemática Catedral de Córdoba, el templo más importante de la provincia, reconocieron a Nicola como co-celebrante junto al párroco principal, Javier Soteras. Los testigos no dudaron en filmarlo y exponerlo en las redes sociales, evidenciando que, pese a estar apartado preventivamente de la escuela, continuaba ejerciendo su rol pastoral ante cientos de fieles. Este hecho fue calificado por las familias denunciantes como una muestra de poder, impunidad y una severa falta de empatía por parte de la jerarquía eclesiástica hacia las presuntas víctimas.

Nueve denuncias y víctimas de entre 3 y 5 años

La gravedad de la acusación contra Nicola es extrema. Según consta en el expediente que lleva adelante la fiscal Jorgelina Gómez, existen al menos nueve denuncias formales presentadas por distintas familias. Los relatos, validados ante psicólogos y en instancias de Cámara Gesell, indican que los presuntos abusos se habrían perpetrado contra niños de apenas 3 y 5 años de edad. Estos repudiables hechos habrían ocurrido entre mayo de 2025 y principios de 2026 dentro de las instalaciones del propio colegio, específicamente en un torreón donde el eclesiástico tenía su residencia y ejercía su influencia directa sobre la comunidad educativa.

Ante la escalada de denuncias, en junio pasado, el Arzobispado de Córdoba —a través de un comunicado firmado por el cardenal Ángel Rossi— dispuso el apartamiento preventivo de Nicola de sus funciones en la escuela. Sin embargo, quedó en evidencia que no se le prohibió ejercer su ministerio sacerdotal en otros recintos sagrados, encontrando aparente resguardo en la capital provincial.

El lento accionar judicial y las trabas en la investigación

La impotencia de los padres no solo radica en la actitud de la Iglesia, sino también en los tiempos de la Justicia. A pesar de que las primeras denuncias datan de hace más de un año, Alejandro Nicola aún no se encuentra formalmente imputado ni ha sido llamado a prestar declaración indagatoria. La causa evidenció un prolongado estancamiento, lo que forzó a las madres y padres a salir a la luz pública a fines de 2025 para exigir avances concretos en la investigación.

Recientemente, la fiscalía ordenó que el sacerdote sea sometido a pericias interdisciplinarias (psicológicas y psiquiátricas), una medida que los denunciantes consideran tardía. A este complejo panorama se suma una grave irregularidad por parte del colegio: las familias denuncian que las autoridades del establecimiento educativo (cuyo representante legal renunció hace un mes y medio) se negaron a entregar los registros de las cámaras de seguridad solicitados por la Justicia, alimentando las sospechas de un posible encubrimiento institucional para proteger al cura.

La postura de la Iglesia: ¿Presunción de inocencia o encubrimiento?

La reaparición pública de Nicola reabrió el debate sobre el rol de la Iglesia Católica ante las denuncias de pedofilia dentro de sus filas. Consultados sobre por qué se le permitió dar misa en la Catedral habiendo nueve acusaciones de abuso infantil de por medio, voceros eclesiásticos argumentaron que rige el "principio de inocencia" y que, al no estar condenado, no existía una prohibición canónica para suspenderlo de sus actividades pastorales.

No obstante, la fuerte presión mediática y el repudio social generalizado tras la difusión de los videos forzaron a la curia cordobesa a dar marcha atrás de inmediato. Horas después del escándalo, señalaron que el presbítero ya no será expuesto públicamente para evitar herir sensibilidades o dar lugar a "interpretaciones", mientras se aguarda que la Justicia determine las responsabilidades penales de uno de los casos más oscuros que sacude a la provincia.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: LA NACION  
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El sacerdote Alejandro Nicola, apartado de su cargo en una escuela tras recibir al menos nueve denuncias por abuso sexual infantil, desató la indignación pública tras ser filmado celebrando misa en la Catedral de Córdoba mientras avanza la investigación en su contra.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    Un sacerdote con múltiples denuncias de abuso sexual infantil fue grabado dando misa en la Catedral de Córdoba, generando un fuerte repudio.
  • ¿Quién es el acusado?
    El cura Alejandro Nicola, quien se desempeñaba en la parroquia Niño de Dios y como coordinador de una institución educativa religiosa en Villa Carlos Paz.
  • ¿Quiénes son las víctimas?
    Niños de entre 3 y 5 años de edad, estudiantes de la institución donde el sacerdote residía e impartía órdenes.
  • ¿Cuántas denuncias hay?
    Hasta el momento, el expediente judicial acumula al menos nueve denuncias formales de diferentes familias.
  • ¿Qué dijo la Iglesia?
    El Arzobispado, amparándose en el principio de inocencia, no le prohibió oficiar misa inicialmente, aunque tras el escándalo anunciaron que no volverá a exponerse públicamente.
  • ¿En qué estado está la causa?
    El cura aún no está imputado ni fue indagado formalmente. La fiscalía, a cargo de Jorgelina Gómez, dispuso peritajes psicológicos y psiquiátricos para esta semana.

Indignación y denuncias: el caso que sacude a Villa Carlos Paz

La comunidad de Villa Carlos Paz y de la provincia de Córdoba se encuentra conmocionada tras la viralización de imágenes que muestran a un sacerdote, sobre quien pesan gravísimas acusaciones de abuso sexual infantil, oficiando misa con total normalidad. Se trata del cura Alejandro Nicola, quien hasta junio se desempeñaba como coordinador y figura de autoridad en la parroquia Niño de Dios y en una reconocida institución educativa religiosa de la villa serrana.

El escándalo estalló cuando asistentes a la emblemática Catedral de Córdoba, el templo más importante de la provincia, reconocieron a Nicola como co-celebrante junto al párroco principal, Javier Soteras. Los testigos no dudaron en filmarlo y exponerlo en las redes sociales, evidenciando que, pese a estar apartado preventivamente de la escuela, continuaba ejerciendo su rol pastoral ante cientos de fieles. Este hecho fue calificado por las familias denunciantes como una muestra de poder, impunidad y una severa falta de empatía por parte de la jerarquía eclesiástica hacia las presuntas víctimas.

Nueve denuncias y víctimas de entre 3 y 5 años

La gravedad de la acusación contra Nicola es extrema. Según consta en el expediente que lleva adelante la fiscal Jorgelina Gómez, existen al menos nueve denuncias formales presentadas por distintas familias. Los relatos, validados ante psicólogos y en instancias de Cámara Gesell, indican que los presuntos abusos se habrían perpetrado contra niños de apenas 3 y 5 años de edad. Estos repudiables hechos habrían ocurrido entre mayo de 2025 y principios de 2026 dentro de las instalaciones del propio colegio, específicamente en un torreón donde el eclesiástico tenía su residencia y ejercía su influencia directa sobre la comunidad educativa.

Ante la escalada de denuncias, en junio pasado, el Arzobispado de Córdoba —a través de un comunicado firmado por el cardenal Ángel Rossi— dispuso el apartamiento preventivo de Nicola de sus funciones en la escuela. Sin embargo, quedó en evidencia que no se le prohibió ejercer su ministerio sacerdotal en otros recintos sagrados, encontrando aparente resguardo en la capital provincial.

El lento accionar judicial y las trabas en la investigación

La impotencia de los padres no solo radica en la actitud de la Iglesia, sino también en los tiempos de la Justicia. A pesar de que las primeras denuncias datan de hace más de un año, Alejandro Nicola aún no se encuentra formalmente imputado ni ha sido llamado a prestar declaración indagatoria. La causa evidenció un prolongado estancamiento, lo que forzó a las madres y padres a salir a la luz pública a fines de 2025 para exigir avances concretos en la investigación.

Recientemente, la fiscalía ordenó que el sacerdote sea sometido a pericias interdisciplinarias (psicológicas y psiquiátricas), una medida que los denunciantes consideran tardía. A este complejo panorama se suma una grave irregularidad por parte del colegio: las familias denuncian que las autoridades del establecimiento educativo (cuyo representante legal renunció hace un mes y medio) se negaron a entregar los registros de las cámaras de seguridad solicitados por la Justicia, alimentando las sospechas de un posible encubrimiento institucional para proteger al cura.

La postura de la Iglesia: ¿Presunción de inocencia o encubrimiento?

La reaparición pública de Nicola reabrió el debate sobre el rol de la Iglesia Católica ante las denuncias de pedofilia dentro de sus filas. Consultados sobre por qué se le permitió dar misa en la Catedral habiendo nueve acusaciones de abuso infantil de por medio, voceros eclesiásticos argumentaron que rige el "principio de inocencia" y que, al no estar condenado, no existía una prohibición canónica para suspenderlo de sus actividades pastorales.

No obstante, la fuerte presión mediática y el repudio social generalizado tras la difusión de los videos forzaron a la curia cordobesa a dar marcha atrás de inmediato. Horas después del escándalo, señalaron que el presbítero ya no será expuesto públicamente para evitar herir sensibilidades o dar lugar a "interpretaciones", mientras se aguarda que la Justicia determine las responsabilidades penales de uno de los casos más oscuros que sacude a la provincia.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: LA NACION  

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