Diego Sebastián Rosen fue arrestado en México acusado por el homicidio del tecladista Jonathan Meléndez y su familia. La fiscalía investiga un trasfondo de fraudes inmobiliarios y deudas económicas entre ambos socios.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
El arresto de un ciudadano argentino acusado de liderar un cuádruple homicidio contra un reconocido artista y su círculo íntimo. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Diego Sebastián Rosen Ferlini (acusado), su presunto cómplice Gerardo Cisneros Bejarano, y el tecladista Jonathan Meléndez junto a su familia. - ¿Cuándo ocurrió?
La detención se concretó a comienzos de septiembre de 2026, tras el violento crimen perpetrado en el domicilio de las víctimas. - ¿Dónde fue?
Los asesinatos ocurrieron en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, y la captura se ejecutó en la carretera México-Toluca, sector La Marquesa. - ¿Cómo se produjo?
Las víctimas fueron reducidas y amordazadas en la vivienda tras una discusión financiera; el sospechoso quedó filmado en el ascensor. - ¿Por qué es importante?
Involucra a un integrante de la escena musical mexicana y destapa una trama de estafas inmobiliarias vinculadas al alquiler turístico de lujo. - ¿Qué consecuencias o investigación hay?
Los dos detenidos quedaron a disposición judicial mientras la fiscalía rastrea maniobras de defraudación previas de la firma Nomad Property México.
Detención en La Marquesa y el avance de la causa
Un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad mexicanas culminó con la aprehensión del empresario argentino Diego Sebastián Rosen Ferlini, de 51 años de edad, señalado como el principal sospechoso material e intelectual del múltiple asesinato que terminó con la vida del músico Jonathan Meléndez Ochoa, tecladista de la banda de rock alternativo Camilo Séptimo, su pareja, la pequeña hija de ambos y otra joven de 21 años.
La captura de Rosen Ferlini se ejecutó en un tramo estratégico sobre la autopista que comunica la Ciudad de México con Toluca, a la altura de la zona boscosa de La Marquesa, dentro de la jurisdicción municipal de Ocoyoacac. Previamente, las autoridades del Estado de México ya habían concretado la detención de un presunto cómplice identificado en las actas oficiales como Gerardo Cisneros Bejarano, quien habría prestado apoyo logístico y operativo para consumar la violenta agresión en el interior del inmueble.
Ambos individuos fueron puestos de inmediato bajo custodia judicial de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para determinar su situación procesal y avanzar en las imputaciones formales por homicidio calificado y los delitos conexos derivados del ataque.
La escena del crimen y la evidencia en cámaras de seguridad
El brutal ataque tuvo lugar en el exclusivo complejo residencial Grand Viure, ubicado en el municipio mexiquense de Atizapán de Zaragoza. De acuerdo con la reconstrucción preliminar asentada en las carpetas investigativas, Meléndez arribó a la propiedad y se encontró directamente con su socio. Tras un intercambio verbal por desacuerdos de dinero, las víctimas fueron inmovilizadas, atadas y amordazadas dentro de los ambientes del departamento antes de recibir disparos de arma de fuego a corta distancia.
El registro de las cámaras de videovigilancia interna del edificio resultó ser una prueba determinante para cercar al sospechoso. En las grabaciones del ascensor correspondientes a los minutos previos al ataque, se aprecia con total nitidez a Rosen vestido con gorra, anteojos de sol y una mochila. En los últimos instantes antes de descender en el piso donde residía el músico, el empresario gira su rostro hacia el lente de la cámara y la observa en forma fija durante varios segundos, registro que permitió a los peritos forenses corroborar su presencia sin margen de duda en el horario del crimen.
Vínculos comerciales, rentas de lujo y presuntas estafas
Las indagatorias judiciales revelaron que la relación entre Rosen y Meléndez trascendía el plano personal: ambos administraban una sociedad comercial dedicada al arrendamiento de residencias de descanso de alta gama a través de la marca Nomad Property México. La firma promocionaba propiedades exclusivas en destinos de gran demanda turística como Valle de Bravo, Acapulco, Tepoztlán y Cuernavaca, llegando a gestionar una cartera aproximada de 32 inmuebles vacacionales.
Sin embargo, detrás de la fachada empresarial emergieron múltiples denuncias por fraudes económicos. La fiscalía analiza diversos antecedentes que pesan sobre Rosen, entre ellos:
- Contratos incumplidos en Acapulco: Testimonios de damnificados que denunciaron haber transferido sumas de hasta 400.000 pesos mexicanos por el alquiler de casas de descanso para celebraciones familiares, perdiendo todo contacto con el administrador tras concretar los depósitos.
- Grupo de damnificados: Reportes preliminares que identifican a más de once presuntas víctimas que sufrieron maniobras de cobro indebido y cancelación de estadías sin reintegro de fondos.
- Causas judiciales previas: Expedientes radicados en el Juzgado de Control del Distrito Judicial de Chalco iniciados a finales de 2025 y que habían presentado movimientos procesales recientes en agosto de 2026.
- Disputa de caja chica: Los testimonios de allegados a la víctima mencionan discusiones recientes por un saldo pendiente cercano a los 300.000 pesos mexicanos, cifra que habría profundizado la fractura comercial entre los socios.
El móvil económico como principal hipótesis judicial
Los investigadores centran su labor en reconstruir las últimas conversaciones y movimientos financieros de Jonathan Meléndez. Minutos antes de presentarse en su domicilio, el tecladista había mantenido contacto con allegados manifestando cierta inquietud respecto a una reunión que mantendría con su socio para intentar liquidar pasivos y transparentar cuentas de la firma inmobiliaria.
Con los testimonios de los círculos íntimos, el análisis pericial de telefonía celular y el material fílmico del complejo residencial asegurado, la hipótesis dominante de la fiscalía descarta un intento de asalto fortuito y consolida la teoría de una represalia financiera planificada para silenciar reclamos económicos o deudas cruzadas. La justicia mexicana continuará en las próximas horas con la toma de declaraciones indagatorias a los dos acusados para esclarecer la autoría material de cada uno de los disparos fatales ejecutados dentro del domicilio.


