►Javier Milei descartó una recesión y defendió el rumbo económico

En una extensa entrevista televisiva, Javier Milei rechazó que el país enfrente un ciclo recesivo, argumentó una transformación estructural de mercado y aseguró contar con 75.000 millones de dólares para blindar el programa cambiario

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El presidente Javier Milei desestimó técnicamente la existencia de una recesión económica y sostuvo que se atraviesa una desaceleración por reasignación de recursos productivos.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    El mandatario nacional Javier Milei, junto con referencias directas al ministro Luis Caputo y a economistas del arco opositor.
  • ¿Cuándo ocurrió?
    Durante una entrevista exclusiva brindada a finales de septiembre de 2026.
  • ¿Dónde fue?
    En los estudios de televisión del canal de noticias LA NACION en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  • ¿Cómo se produjo?
    Mediante un extenso análisis técnico y conceptual frente a los datos mensuales de actividad económica y la medición del desempleo.
  • ¿Por qué es importante?
    Marca la postura oficial frente al debate por el atraso cambiario, la solvencia fiscal ante vencimientos y el blindaje ante posibles corridas.
  • ¿Qué consecuencias hay?
    Se ratificó el esquema monetario sin devaluación brusca, destacando un respaldo de liquidez de 75.000 millones de dólares y financiamiento asegurado para 2027.

El debate sobre la actividad económica y la medición técnica

Frente a las consultas periodísticas vinculadas a los últimos registros del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) —que evidenció un retroceso puntual del 2,9% mensual—, el presidente Javier Milei descartó de plano que la Argentina se encuentre inmersa en un proceso recesivo. Desde una estricta rigurosidad metodológica, el jefe de Estado recordó que una recesión económica se define formalmente a partir de dos trimestres consecutivos de caída, situación que no convalida la serie histórica reciente.

El mandatario cuestionó con vehemencia la representatividad actual de los índices desestacionalizados convencionales, señalando que dichos modelos matemáticos se sustentan en patrones históricos que quedan distorsionados frente a reformas profundas de apertura y desregulación. Según su postura, la métrica adecuada para ponderar el momento actual es el indicador de tendencia-ciclo, el cual continúa mostrando una trayectoria ascendente pese a la volatilidad transitoria de los registros mensuales.

En ese contexto, el líder libertario destacó el recorrido acumulado del programa de gobierno, enfatizando que tras expansiones anuales consecutivas —con incrementos previos que ubicó en torno al 6,7% y por encima del 4%—, la proyección para el ciclo en curso se consolidará entre el 2% y el 3%. De materializarse estas proyecciones, el país enlazaría cuatro ejercicios consecutivos de signo positivo, alcanzando máximos históricos en materia de Producto Interno Bruto (PIB), PIB per cápita y volúmenes globales de exportación.

Transformación productiva y reasignación de recursos

Para explicar la desaceleración del ritmo de expansión general, se apeló a la dinámica microeconómica inherente al fin de las barreras proteccionistas y la libre elección del consumidor. El presidente argumentó que cuando se desarman privilegios corporativos o aranceles punitivos que encarecían artificialmente bienes esenciales, ciertos sectores ineficientes reducen su escala operativa, mientras que el poder adquisitivo liberado en la ciudadanía se canaliza hacia ramas con mayor productividad y competitividad.

Asimismo, se relativizó la supuesta parálisis del consumo masivo señalando que existe un desplazamiento hacia nuevos canales digitales y plataformas globales de comercio electrónico. Para ilustrar dicho fenómeno, expuso los balances de compañías como Mercado Libre y el crecimiento exponencial de compras a través de aplicaciones como Temu, graficando cómo los hogares sustituyen puntos de venta tradicionales para optimizar su presupuesto cotidiano.

Desde la dimensión ética del modelo libertario, la defensa de la competencia abierta fue taxativa:

  • Se calificó de inmoral el mantenimiento de normativas restrictivas que forzaban a pagar productos industriales locales a un costo hasta cuatro o cinco veces superior respecto de sus equivalentes internacionales.
  • Se enfatizó que sostener privilegios para unas pocas empresas prebendarias perjudica directamente el bienestar de 48,5 millones de argentinos.
  • Se descartó de plano cualquier intento de intervención estatal o emisión monetaria destinada a rescatar rubros técnicamente obsoletos.

El shock externo y el impacto en la inflación mayorista

Al analizar los factores que condicionaron los indicadores recientes, el diagnóstico oficial apuntó directamente hacia el escenario geopolítico mundial. El endurecimiento de las tensiones bélicas internacionales y el riesgo sobre corredores estratégicos como el estrecho de Ormuz provocaron un shock de oferta negativo sobre los precios globales del petróleo y los combustibles primarios.

Esta contracción exógena de oferta generó una presión alcista inevitable sobre los índices de precios mayoristas, los cuales registraron una variación del 2% impulsada casi exclusivamente por los componentes energéticos y alimenticios regulados internacionalmente. Sin embargo, al depurar la serie estadística de dichos impactos exógenos transitorios equivalentes a 1,4 puntos, la inflación núcleo subyacente se mantuvo en un acotado 0,6%, ratificando la solidez de la disciplina monetaria interna.

Mercado laboral, empleo y reconfiguración ocupacional

El comportamiento de los registros laborales también formó parte central de la exposición oficial. Respecto a los números de desempleo situados en torno al 7,8% y 7,9%, el mandatario recordó que se mantienen sustancialmente por debajo del promedio histórico del 9,8% que caracterizó a la economía nacional en las últimas décadas.

De acuerdo con el desglose presentado, el fenómeno responde primariamente a una mayor afluencia de personas ingresando a la población económicamente activa en busca de trabajo, en un proceso de transición hacia modalidades independientes o de servicios basados en plataformas[cite: 2]:

  • Se cuantificó la creación de más de 510.000 puestos laborales en el sector privado durante la gestión, alcanzando más de 600.000 si se descuenta el recorte de personal redundante efectuado en el Estado.
  • Se rechazó la descalificación académica hacia la llamada uberización del trabajo, sosteniendo que la existencia de servicios de transporte y logística digital refleja una demanda solvente real y dinamismo económico genuino.
  • Se admitió que la formalización de nuevos contratos a largo plazo se encuentra transitoriamente contenida por la incertidumbre electoral y el recelo de inversores frente al posible retorno de modelos intervencionistas del pasado.

Blindaje financiero: 75.000 millones de dólares para disipar el riesgo

En el plano estrictamente monetario y financiero, el mensaje estuvo enfocado en brindar garantías absolutas de solvencia y desestimar cualquier maniobra especulativa en el mercado de divisas. Se aseguró que el sector público cuenta con el financiamiento integral cerrado hasta el año 2027, remarcando que los analistas de riesgo le asignan una probabilidad de default del 0% al programa en curso.

Para desarticular presiones devaluatorias o intentos de corrida cambiaria, el Gobierno exhibió un arsenal de liquidez estructurado en los siguientes activos estratégicos[cite: 2]:

  • 20.000 millones de dólares acumulados en reservas por compras genuinas del Banco Central desde la victoria electoral.
  • 20.000 millones de dólares correspondientes al esquema de swap financiero con los Estados Unidos.
  • 20.000 millones de dólares vigentes a través del tramo de swap pactado con la República Popular China.
  • 15.000 millones de dólares en margen disponible para operar posiciones en el mercado de futuros de divisas.

Con un poder de fuego conjunto que asciende a 75.000 millones de dólares frente a una base monetaria equivalente a 30.000 millones de dólares, el titular del Ejecutivo recalcó que la capacidad de absorción de pesos en circulación es inmediata y contundente, tornando inviable un descalabro cambiario.

Dólar, Vaca Muerta y el horizonte de exportaciones al 2031

El mandatario descalificó tajantemente los reclamos por atraso cambiario promovidos por exfuncionarios del Palacio de Hacienda, acusándolos de buscar un salto devaluatorio para pulverizar los salarios reales de los trabajadores en beneficio de intermediarios. Afirmó que la apreciación paulatina de la moneda nacional es la consecuencia macroeconómica inevitable del equilibrio fiscal sostenido, la desinflación y la recuperación de la confianza crediticia.

Asimismo, desestimó los cuestionamientos sobre la falta de derrame económico proveniente de los sectores extractivos como la minería o los hidrocarburos no convencionales en la cuenca neuquina. Citando conceptos teóricos sobre encadenamientos hacia atrás en insumos y hacia adelante en derivados industriales, comparó la matriz de desarrollo de Vaca Muerta con el modelo petrolero de Arabia Saudita, donde el grueso del empleo no reside en la boca de pozo sino en la reinversión y el gasto de la riqueza generada por las divisas energéticas.

En esa línea, las proyecciones oficiales anticipan un salto estructural en el perfil exportador argentino: tras transformar un déficit de 5.000 millones de dólares en un superávit de 10.000 millones en la balanza energética, el escenario base estima alcanzar un piso de 180.000 millones de dólares en exportaciones totales para el año 2031, permitiendo duplicar las ventas externas y consolidar un sendero de estabilidad de largo plazo.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: LA NACION  
►Javier Milei descartó una recesión y defendió el rumbo económico

►Javier Milei descartó una recesión y defendió el rumbo económico

►Javier Milei descartó una recesión y defendió el rumbo económico

En una extensa entrevista televisiva, Javier Milei rechazó que el país enfrente un ciclo recesivo, argumentó una transformación estructural de mercado y aseguró contar con 75.000 millones de dólares para blindar el programa cambiario

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El presidente Javier Milei desestimó técnicamente la existencia de una recesión económica y sostuvo que se atraviesa una desaceleración por reasignación de recursos productivos.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    El mandatario nacional Javier Milei, junto con referencias directas al ministro Luis Caputo y a economistas del arco opositor.
  • ¿Cuándo ocurrió?
    Durante una entrevista exclusiva brindada a finales de septiembre de 2026.
  • ¿Dónde fue?
    En los estudios de televisión del canal de noticias LA NACION en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  • ¿Cómo se produjo?
    Mediante un extenso análisis técnico y conceptual frente a los datos mensuales de actividad económica y la medición del desempleo.
  • ¿Por qué es importante?
    Marca la postura oficial frente al debate por el atraso cambiario, la solvencia fiscal ante vencimientos y el blindaje ante posibles corridas.
  • ¿Qué consecuencias hay?
    Se ratificó el esquema monetario sin devaluación brusca, destacando un respaldo de liquidez de 75.000 millones de dólares y financiamiento asegurado para 2027.

El debate sobre la actividad económica y la medición técnica

Frente a las consultas periodísticas vinculadas a los últimos registros del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) —que evidenció un retroceso puntual del 2,9% mensual—, el presidente Javier Milei descartó de plano que la Argentina se encuentre inmersa en un proceso recesivo. Desde una estricta rigurosidad metodológica, el jefe de Estado recordó que una recesión económica se define formalmente a partir de dos trimestres consecutivos de caída, situación que no convalida la serie histórica reciente.

El mandatario cuestionó con vehemencia la representatividad actual de los índices desestacionalizados convencionales, señalando que dichos modelos matemáticos se sustentan en patrones históricos que quedan distorsionados frente a reformas profundas de apertura y desregulación. Según su postura, la métrica adecuada para ponderar el momento actual es el indicador de tendencia-ciclo, el cual continúa mostrando una trayectoria ascendente pese a la volatilidad transitoria de los registros mensuales.

En ese contexto, el líder libertario destacó el recorrido acumulado del programa de gobierno, enfatizando que tras expansiones anuales consecutivas —con incrementos previos que ubicó en torno al 6,7% y por encima del 4%—, la proyección para el ciclo en curso se consolidará entre el 2% y el 3%. De materializarse estas proyecciones, el país enlazaría cuatro ejercicios consecutivos de signo positivo, alcanzando máximos históricos en materia de Producto Interno Bruto (PIB), PIB per cápita y volúmenes globales de exportación.

Transformación productiva y reasignación de recursos

Para explicar la desaceleración del ritmo de expansión general, se apeló a la dinámica microeconómica inherente al fin de las barreras proteccionistas y la libre elección del consumidor. El presidente argumentó que cuando se desarman privilegios corporativos o aranceles punitivos que encarecían artificialmente bienes esenciales, ciertos sectores ineficientes reducen su escala operativa, mientras que el poder adquisitivo liberado en la ciudadanía se canaliza hacia ramas con mayor productividad y competitividad.

Asimismo, se relativizó la supuesta parálisis del consumo masivo señalando que existe un desplazamiento hacia nuevos canales digitales y plataformas globales de comercio electrónico. Para ilustrar dicho fenómeno, expuso los balances de compañías como Mercado Libre y el crecimiento exponencial de compras a través de aplicaciones como Temu, graficando cómo los hogares sustituyen puntos de venta tradicionales para optimizar su presupuesto cotidiano.

Desde la dimensión ética del modelo libertario, la defensa de la competencia abierta fue taxativa:

  • Se calificó de inmoral el mantenimiento de normativas restrictivas que forzaban a pagar productos industriales locales a un costo hasta cuatro o cinco veces superior respecto de sus equivalentes internacionales.
  • Se enfatizó que sostener privilegios para unas pocas empresas prebendarias perjudica directamente el bienestar de 48,5 millones de argentinos.
  • Se descartó de plano cualquier intento de intervención estatal o emisión monetaria destinada a rescatar rubros técnicamente obsoletos.

El shock externo y el impacto en la inflación mayorista

Al analizar los factores que condicionaron los indicadores recientes, el diagnóstico oficial apuntó directamente hacia el escenario geopolítico mundial. El endurecimiento de las tensiones bélicas internacionales y el riesgo sobre corredores estratégicos como el estrecho de Ormuz provocaron un shock de oferta negativo sobre los precios globales del petróleo y los combustibles primarios.

Esta contracción exógena de oferta generó una presión alcista inevitable sobre los índices de precios mayoristas, los cuales registraron una variación del 2% impulsada casi exclusivamente por los componentes energéticos y alimenticios regulados internacionalmente. Sin embargo, al depurar la serie estadística de dichos impactos exógenos transitorios equivalentes a 1,4 puntos, la inflación núcleo subyacente se mantuvo en un acotado 0,6%, ratificando la solidez de la disciplina monetaria interna.

Mercado laboral, empleo y reconfiguración ocupacional

El comportamiento de los registros laborales también formó parte central de la exposición oficial. Respecto a los números de desempleo situados en torno al 7,8% y 7,9%, el mandatario recordó que se mantienen sustancialmente por debajo del promedio histórico del 9,8% que caracterizó a la economía nacional en las últimas décadas.

De acuerdo con el desglose presentado, el fenómeno responde primariamente a una mayor afluencia de personas ingresando a la población económicamente activa en busca de trabajo, en un proceso de transición hacia modalidades independientes o de servicios basados en plataformas[cite: 2]:

  • Se cuantificó la creación de más de 510.000 puestos laborales en el sector privado durante la gestión, alcanzando más de 600.000 si se descuenta el recorte de personal redundante efectuado en el Estado.
  • Se rechazó la descalificación académica hacia la llamada uberización del trabajo, sosteniendo que la existencia de servicios de transporte y logística digital refleja una demanda solvente real y dinamismo económico genuino.
  • Se admitió que la formalización de nuevos contratos a largo plazo se encuentra transitoriamente contenida por la incertidumbre electoral y el recelo de inversores frente al posible retorno de modelos intervencionistas del pasado.

Blindaje financiero: 75.000 millones de dólares para disipar el riesgo

En el plano estrictamente monetario y financiero, el mensaje estuvo enfocado en brindar garantías absolutas de solvencia y desestimar cualquier maniobra especulativa en el mercado de divisas. Se aseguró que el sector público cuenta con el financiamiento integral cerrado hasta el año 2027, remarcando que los analistas de riesgo le asignan una probabilidad de default del 0% al programa en curso.

Para desarticular presiones devaluatorias o intentos de corrida cambiaria, el Gobierno exhibió un arsenal de liquidez estructurado en los siguientes activos estratégicos[cite: 2]:

  • 20.000 millones de dólares acumulados en reservas por compras genuinas del Banco Central desde la victoria electoral.
  • 20.000 millones de dólares correspondientes al esquema de swap financiero con los Estados Unidos.
  • 20.000 millones de dólares vigentes a través del tramo de swap pactado con la República Popular China.
  • 15.000 millones de dólares en margen disponible para operar posiciones en el mercado de futuros de divisas.

Con un poder de fuego conjunto que asciende a 75.000 millones de dólares frente a una base monetaria equivalente a 30.000 millones de dólares, el titular del Ejecutivo recalcó que la capacidad de absorción de pesos en circulación es inmediata y contundente, tornando inviable un descalabro cambiario.

Dólar, Vaca Muerta y el horizonte de exportaciones al 2031

El mandatario descalificó tajantemente los reclamos por atraso cambiario promovidos por exfuncionarios del Palacio de Hacienda, acusándolos de buscar un salto devaluatorio para pulverizar los salarios reales de los trabajadores en beneficio de intermediarios. Afirmó que la apreciación paulatina de la moneda nacional es la consecuencia macroeconómica inevitable del equilibrio fiscal sostenido, la desinflación y la recuperación de la confianza crediticia.

Asimismo, desestimó los cuestionamientos sobre la falta de derrame económico proveniente de los sectores extractivos como la minería o los hidrocarburos no convencionales en la cuenca neuquina. Citando conceptos teóricos sobre encadenamientos hacia atrás en insumos y hacia adelante en derivados industriales, comparó la matriz de desarrollo de Vaca Muerta con el modelo petrolero de Arabia Saudita, donde el grueso del empleo no reside en la boca de pozo sino en la reinversión y el gasto de la riqueza generada por las divisas energéticas.

En esa línea, las proyecciones oficiales anticipan un salto estructural en el perfil exportador argentino: tras transformar un déficit de 5.000 millones de dólares en un superávit de 10.000 millones en la balanza energética, el escenario base estima alcanzar un piso de 180.000 millones de dólares en exportaciones totales para el año 2031, permitiendo duplicar las ventas externas y consolidar un sendero de estabilidad de largo plazo.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: LA NACION  

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