Seis razones que muestran por qué la Argentina es adicta a la inflación

Muchas veces se asocia al problema de la Argentina con la inflación a la de una persona adicta. Si se toman las características que definen ese comportamiento en los seres humanos, sorprende las similitudes con el comportamiento de los gobiernos y la sociedad para encarar este flagelo económico.

Los problemas que presenta el país con la inflación y la aplicación reiterada de medidas para combatirla que, como evidencia la experiencia, no tuvieron éxito; parecen mostrar que el tema excede a lo económico. No es sólo cuestión de los gobernantes de turno sino que se traslada a un comportamiento social. Muchas veces se dice que la Argentina es adicta a la inflación. Tanto analistas locales, como extranjeros hacen referencia a esta patología para explicar la larga convivencia con este mal.

Resulta curioso relacionar esta definición con lo que le sucede a las personas que sufren esta enfermedad en la vida cotidiana. Como si el país fuera un sujeto que no puede salir de repetir conductas que lo destruyen.

Hay numerosos estudios que definen las pautas básicas de este problema.

Por ejemplo, la doctora Ruth C Engs, profesora de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, define las conductas adictivas de la siguiente manera: cualquier actividad, sustancia, objeto o comportamiento que se haya convertido en el foco principal de la vida de una persona que ha comenzado a dañar al propio individuo.

En este contexto, define seis características básicas que tiene un adicto. Extrapolando la experiencia de una persona a una sociedad, se puede llegar a encontrar similitudes que hacen pensar si la solución va a llegar por un control de precios o requiere un tratamiento más profundo.

Las seis características de un adicto y su correlación con la inflación argentina

1. Pérdida del control sobre la conducta: Es una de las características centrales de las conductas adictivas. La persona no tiene control sobre su comportamiento, no puede predecir cuándo o por cuánto tiempo va a estar desarrollando la conducta adictiva.

(Está claro que la Argentina, a través de los distintos gobiernos, no tiene el control de la inflación. Salvo el período de la convertibilidad, los últimos años muestran que corre de atrás al problema. Nadie puede predecir en el país cuándo ni por cuánto tiempo va a seguir con esta conducta)

2. Pensamientos obsesivos alrededor del objeto de la adicción: Ya sea una sustancia, una actividad o un objeto, la persona está constantemente pensando en crear las oportunidades para consumirlos, en cómo conseguir los medios y en cómo ocultar su conducta. 

(La obsesión, en este caso, podría asimilarse a la tendencia de los funcionarios a emitir sin respaldo. Una forma de postergar el problema para más adelante sin tener en cuenta las consecuencias)

3. Realización de la conducta de forma compulsiva: La persona sabe que su comportamiento le está causando daño, que ya no le reporta placer. Sin embargo, lo realiza una y otra vez de forma compulsiva.

(Los anuncios del actual Gobierno, después de perder las PASO, ilustran esta categoría. El plan “platita” es una compulsión al gasto. Está claro que las consecuencias se sentirán en los próximos meses en un costo de vida mayor y que la medida provocará un daño en la economía. Quienes reciben ese dinero tampoco podrán sentir una bonanza ya que sus pesos se licuarán ante la suba de precios)

4. Negación y encubrimiento de su situación a quienes le rodean: Sobre todo en las primeras fases de la adicción, el sujeto justifica ante sí mismo y los demás su comportamiento, pasando a ocultarlo ante quienes le rodean.

(Cuando el Gobierno responsabiliza a los precios internacionales por el aumento de la inflación en la Argentina está negando la realidad. Lo que sucede en el país excede a cuestiones externas. También cuando, años atrás, se intervino el INDEC y se informaban números para nada confiables, fue una forma de encubrimiento de la situación )

5. Alta comorbilidad con otros trastornos psicológicos: Muchas personas con conductas adictivas padecen trastornos psicológicos como depresión y/o ansiedad. Es común que, cuando aparecen síntomas de estos trastornos, la persona despliegue su comportamiento adictivo en un intento por controlarlos.

(La permanente convivencia con la inflación y la imposibilidad de solucionar el problema, no sólo causa daños económicos. La angustia social se percibe todo el tiempo, la falta de expectativas y la creencia de que la situación va a empeorar funciona como una especie de depresión colectiva. La forma de creer que la solución tiene que ser rápida y mágica, es un síntoma de la ansiedad social.)

6. Síntomas de abstinencia cuando cesa la conducta: No solo al dejar de consumir una sustancia a la que se es adicto aparecen los síntomas de abstinencia. Lo mismo sucede con las conductas: cuando se dejan de realizar por determinado tiempo, aparecen síntomas como irritabilidad, depresión, ansiedad, inquietud o ira.

(La Argentina no puede dejar de emitir por mucho tiempo porque, en este caso, la abstinencia se podría equiparar al déficit fiscal. Se necesita seguir emitiendo para poder cubrir ese mayor gasto y sentir, momentáneamente, un estado de mejora. Un círculo vicioso del que la Argentina, como cualquier adicto, no puede salir)

 

Fuente: mdzol.com

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