Una familia registró en La Carrera, Tupungato, a más de 90 cóndores andinos alimentándose juntos, un episodio inédito que bate el récord nacional de avistaje y refuerza la importancia de conservar los ecosistemas de montaña.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Una familia filmó a más de 90 cóndores andinos reunidos en un mismo punto de la cordillera mendocina, lo que constituye el mayor registro documentado en Argentina. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Los cóndores andinos observados en La Carrera, Tupungato, la familia que realizó el registro y los equipos de Fauna Silvestre y Biodiversidad de Mendoza que validaron el hallazgo. - ¿Cuándo ocurrió?
El avistamiento se produjo en la segunda quincena de noviembre de 2025 y fue difundido públicamente por el Gobierno de Mendoza y medios nacionales días después. - ¿Dónde fue?
En la localidad rural de La Carrera, en el departamento de Tupungato, provincia de Mendoza, una zona de valles y montañas clave para la fauna andina. - ¿Cómo se produjo?
Los cóndores se concentraron para alimentarse de una vaca muerta; la familia grabó la escena, la compartió con autoridades provinciales y el material fue analizado por especialistas en fauna. - ¿Por qué es importante?
Porque supera el récord anterior de 80 ejemplares registrados en San Luis, confirma la vitalidad de la población local de una especie amenazada y evidencia buenas condiciones ambientales. - ¿Qué consecuencias o líneas de trabajo abre?
El registro fortalece los programas de monitoreo, conservación y educación ambiental sobre el cóndor andino, y posiciona a Mendoza como territorio clave para la especie.
Un avistaje que hace historia en los Andes argentinos
Lo que para una familia de Tupungato comenzó como una postal más de la vida rural mendocina terminó convirtiéndose en un registro histórico para la conservación de la fauna silvestre en Argentina. En la localidad de La Carrera, departamento de Tupungato, más de 90 cóndores andinos fueron observados y filmados de manera simultánea mientras se alimentaban de una vaca muerta.
El episodio, ocurrido en la segunda mitad de noviembre de 2025, fue comunicado por los testigos al Departamento de Fauna Silvestre de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, que luego confirmó que se trata del mayor avistaje documentado en el país. La escena fue compartida posteriormente en redes sociales oficiales y medios de comunicación, multiplicando el impacto del hallazgo.
Más de 90 cóndores: un récord nacional de avistamiento
Hasta este episodio, el máximo registro de cóndores andinos observado de manera simultánea en Argentina rondaba los 80 ejemplares, contabilizados en la provincia de San Luis durante un Censo Simultáneo de Cóndor Andino. El encuentro de más de 90 aves en La Carrera no solo supera ese número sino que establece un nuevo parámetro de referencia para los especialistas.
Funcionarios y técnicos provinciales destacan que se trata de un récord nacional de avistamiento, dado que existen pocos antecedentes en el mundo de bandadas tan numerosas concentradas en un mismo punto y al mismo tiempo. El dato cobra relevancia adicional por tratarse de una especie considerada amenazada y emblemática de los ecosistemas andinos.
La Carrera, un corredor clave para el cóndor andino
La zona de La Carrera, en Tupungato, combina quebradas profundas, laderas de montaña y estancias ganaderas, lo que genera un entorno ideal para el vuelo y la alimentación de grandes carroñeros como el cóndor. La presencia tanto de animales domésticos como de fauna silvestre, sumada a baja densidad poblacional, propicia la disponibilidad de alimento y reduce la perturbación humana.
Desde hace años, Mendoza es señalada por organizaciones ambientales y científicos como un territorio estratégico para la especie, con registros crecientes en censos y monitoreos. El avistaje de Tupungato se suma a este panorama y refuerza la idea de que la provincia funciona como refugio y corredor biológico para el cóndor andino en el centro-oeste argentino.
Cómo fue el registro que dio la vuelta al país
De acuerdo con los reportes oficiales, la familia que protagonizó el hallazgo se encontró con la concentración de cóndores cuando las aves se hallaban alimentándose de una vaca muerta en un campo de la zona. Impactados por la magnitud de la escena, utilizaron sus teléfonos para grabar videos y tomar fotografías desde una distancia prudente, evitando espantar a los animales.
Posteriormente, las imágenes fueron enviadas a las autoridades provinciales, que solicitaron más detalles sobre el lugar y las circunstancias del hallazgo. Una vez verificados el sitio y los elementos del registro, los especialistas concluyeron que se trataba de un avistaje inédito y recomendaron difundirlo como ejemplo del valor de los reportes ciudadanos en la conservación de la fauna.
Un “sanitario natural” del ecosistema andino
El cóndor andino cumple un rol central como carroñero, ya que consume animales muertos y restos orgánicos que, de otra manera, podrían convertirse en focos de enfermedades o atraer a otras especies oportunistas. Por este motivo, los especialistas suelen describirlo como un “sanitario natural” de los ecosistemas de montaña.
La presencia de tantos ejemplares en un mismo punto indica una combinación de alta disponibilidad de alimento y baja perturbación humana, factores que favorecen la estabilidad de la población local. Además, los técnicos han señalado que en el grupo se pudieron identificar tanto adultos como juveniles, lo que sugiere un proceso reproductivo activo y una dinámica poblacional saludable.
Programas de conservación y monitoreo en Mendoza
El Gobierno de Mendoza, junto a distintas ONG especializadas y equipos científicos, lleva adelante desde hace años programas de monitoreo, rescate y educación ambiental vinculados al cóndor andino. Entre estas acciones se destacan los censos simultáneos, el seguimiento de individuos marcados con bandas o transmisores, y campañas para desalentar el uso de cebos tóxicos en áreas rurales.
La provincia también participa en coordinación con organismos nacionales e internacionales en proyectos de reintroducción de cóndores, atención veterinaria de ejemplares heridos y talleres con comunidades locales. El récord de avistamiento en Tupungato se interpreta como un respaldo empírico a estas políticas de conservación y una oportunidad para reforzar el mensaje en escuelas, productores y turistas.
Del registro familiar al impacto en redes y medios
El video original, difundido a través de canales oficiales y replicado por medios provinciales y nacionales, también llegó a plataformas como YouTube Shorts e Instagram, donde las imágenes de los cóndores despertaron sorpresa y admiración. En estas redes se destacaron no solo la magnitud del grupo, sino también el paisaje cordillerano de fondo, que funciona como carta de presentación turística para Tupungato y Mendoza.
A la par de la fascinación visual, organizaciones ambientalistas aprovecharon la viralización para recordar que el cóndor andino continúa enfrentando amenazas importantes, entre ellas la intoxicación por agrotóxicos, el envenenamiento intencional con cebos y los impactos indirectos del cambio climático. El objetivo es transformar el impacto del video en conciencia y compromiso ciudadano con la protección de la especie.
Un símbolo cultural y natural que exige cuidados
Más allá de su importancia ecológica, el cóndor andino es un símbolo cultural profundo para pueblos originarios y comunidades de la cordillera, asociado a la libertad, la protección y la conexión con lo sagrado. Su presencia en escudos, leyendas y festividades lo convierte en una de las especies más representativas de la identidad andina.
El récord de Tupungato refuerza esa dimensión simbólica, al mostrar a decenas de cóndores planear y alimentarse en conjunto sobre un mismo valle. Para expertos y autoridades, el desafío ahora es traducir este hito en acciones concretas: más controles contra el uso de venenos, trabajo con productores ganaderos y sostenimiento de los programas de monitoreo y educación ambiental.

