Un delincuente desvalijó un comercio de ropa deportiva en Los Hornos, se llevó mercadería por más de un millón de pesos y luego envió un insólito audio pidiendo perdón a los dueños por ser conocidos.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Un ladrón forzó las rejas de un comercio de ropa deportiva, saqueó mercadería valuada en más de 1.200.000 pesos y horas después llamó a los dueños pidiéndoles disculpas porque no sabía que eran familiares de una amiga. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Los comerciantes y fabricantes Cristian y Johana, dueños de la marca Lefit Deportivo, y un delincuente del barrio apodado "El Gully". - ¿Cuándo ocurrió el hecho?
Durante la madrugada del lunes en la localidad platense, sumando el segundo asalto violento que sufre el local en apenas seis meses de apertura. - ¿Dónde fue?
En el local comercial ubicado sobre calle 151, entre 69 y 70, en Los Hornos, La Plata. - ¿Cómo se produjo el robo?
Pese al disparo de la alarma sonora, el sujeto ingresó cortando candados y estructuras metálicas, cargó prendas deportivas en perchas y huyó con el botín. - ¿Qué justificó el delincuente en el audio?
Aseguró que ya había vendido las prendas para comprar drogas y prometió devolver el dinero porque la dueña es amiga suya, pero luego publicó en redes que se iba de la zona y desapareció. - ¿Qué respuesta comunitaria generó el caso?
Una masiva ola de solidaridad en redes sociales que impulsó ventas directas y multiplicó los seguidores de la marca para mitigar las graves pérdidas económicas.
Insólito episodio delictivo en Los Hornos: un saqueo a comercio con insólita justificación
La recurrente problemática de la inseguridad comercial en los centros urbanos sumó un capítulo de características singulares en la provincia de Buenos Aires. En la localidad de Los Hornos, partido de La Plata, un delincuente forzó los accesos de un emprendimiento de indumentaria deportiva para saquearlo por completo. La particularidad del caso radicó en las horas posteriores: tras consumar el hecho, el autor del ilícito contactó de manera directa a los propietarios para pedirles disculpas por haberles robado, argumentando que ignoraba que el local pertenecía a familiares de una amiga personal cercana.
El establecimiento damnificado, perteneciente a la firma independiente Lefit Deportivo y ubicado sobre la calle 151 entre 69 y 70, apenas lleva seis meses con sus puertas abiertas al público en el circuito barrial. Las cámaras de vigilancia del recinto registraron con nitidez el momento exacto en el que el asaltante, apodado en el barrio como "El Gully", ingresó violentando la cortina metálica y los candados de seguridad. Sin inmutarse ante la activación inmediata del sistema de alarma sonora que alertaba a la cuadra, el individuo se tomó varios minutos para retirar perchas, conjuntos térmicos y prendas de confección propia antes de darse a la fuga.
El mensaje de disculpas: el insólito descargo del agresor
Horas después del asalto, los jóvenes comerciantes Cristian y Johana recibieron un mensaje de audio que los dejó perplejos. A través de la aplicación WhatsApp, el propio delincuente se comunicó con ellos para explicar que se había "confundido de objetivo" y que no pretendía perjudicarlos por el lazo de amistad que lo une con el entorno familiar de la propietaria:
- La insólita disculpa: En la grabación de voz, el sospechoso manifestó textualmente: "Te pido mil disculpas, yo no sabía que vos eras el hermano de Micaela. Micaela es mi amiga, si no jamás metería la mano en la lata".
- La mercadería malvendida: El ladrón reconoció explícitamente en el audio haber reducido las prendas de vestir a escasas horas del robo a cambio de sumas marginales de dinero para costear consumos problemáticos.
- La promesa incumplida: Pese a asegurar que reuniría el dinero o recuperaría los bultos para entregárselos por la noche, el sujeto publicó en su cuenta de Facebook que abandonaba el barrio Los Hornos por un tiempo, bloqueó las líneas de comunicación y se encuentra prófugo.
Los damnificados admitieron haber postergado la radicación formal de la denuncia policial durante las primeras horas ante la remota esperanza de recobrar el capital de trabajo sustraído, valuado en una cifra superior a 1.200.000 pesos en mercadería lista para comercializar.
Golpe a la cultura del trabajo: dos robos y la pérdida de herramientas en seis meses
El perjuicio patrimonial representa un impacto crítico para los jóvenes emprendedores, quienes sostienen a su familia mediante la fabricación e impresión técnica de prendas deportivas. La pareja relató el extenuante esfuerzo diario para mantener a flote la actividad comercial frente a reiterados hechos de violencia delictiva:
- El primer saqueo: A los tres meses de haber inaugurado el salón de ventas sufrieron un desvalijamiento integral del local, logrando subsistir gracias al apoyo solidario de torneos barriales de pádel que les permitieron liquidar remanentes.
- El robo de la movilidad de reparto: Semanas más tarde, delincuentes les sustrajeron la motocicleta con la que efectuaban los envíos a domicilio, paralizando temporalmente la logística de venta digital.
- Refuerzos estructurales vulnerados: Tras el primer incidente, los propietarios habían reforzado las aberturas con planchuelas de hierro y cinco candados pesados, los cuales fueron cortados con herramientas de corte neumático y amoladoras durante este último ataque.
Reclamo vecinal por infraestructura urbana y seguridad en Los Hornos
El hecho delictivo reavivó los severos reclamos de los vecinos y comerciantes de la zona sudoeste de La Plata por la falta de presencia policial preventiva y las deficiencias en el alumbrado público. Cristian remarcó la peligrosidad extrema que reviste la traza de la calle 155, un corredor vehicular troncal que carece de luminarias operativas durante la noche, favoreciendo las vías de escape de los asaltantes y provocando recurrentes siniestros viales.
Frente a la ausencia de subsidios municipales o respuestas estatales ante las pérdidas económicas reiteradas, la dueña del inmueble resolvió colaborar con los jóvenes fabricantes instalando un cerramiento de rejas de alta resistencia y doble cerradura para resguardar el local y evitar su cierre definitivo.
La contracara: explosión de solidaridad en redes sociales para salvar el negocio
Tras la viralización de los audios y la difusión del caso en medios televisivos nacionales, la comunidad digital reaccionó con una masiva movilización de apoyo solidario. La cuenta oficial del emprendimiento (@lefit.deportivo) experimentó un crecimiento vertiginoso, sumando más de 7.000 nuevos seguidores en cuestión de minutos e incrementando las solicitudes directas por catálogo mayorista y minorista hacia todo el país.
Conmovidos por la repercusión comunitaria, los dueños ratificaron su compromiso de seguir apostando a la industria textil independiente mediante la venta de calzas, chombas técnicas, conjuntos térmicos y servicios de estampado personalizado para clubes y gimnasios, demostrando la resiliencia del sector comercial frente al flagelo de la delincuencia urbana.

