El fiscal de instrucción Raúl Garzón formalizó la elevación a juicio por el femicidio de Agostina Vega. Seis imputados enfrentan el proceso oral mientras surgen controversias por la coartada del principal acusado.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
El fiscal de instrucción Raúl Garzón dio por concluida la etapa de investigación penal preparatoria y requirió la elevación a juicio de la causa por el crimen de Agostina Vega. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Claudio Barrelier, principal imputado, junto a cinco presuntos encubridores y los representantes letrados de las partes querellantes y defensoras. - ¿Cuándo ocurrió?
La clausura de la instrucción se formalizó tras tres meses y medio de medidas periciales, fijando la fecha tentativa del debate hacia finales del año en curso o inicios del próximo ciclo judicial. - ¿Dónde fue?
En los tribunales de la ciudad de Córdoba, tramitándose los hechos acontecidos en barrio Cofico y Ampliación Ferreira. - ¿Cómo se produjo el avance de la causa?
La fiscalía unificó el caudal probatorio apoyado en peritajes genéticos de ADN, luminol, filmaciones de seguridad y reconstrucciones forenses. - ¿Por qué es importante?
Determina el pase del expediente a una Cámara del Crimen para juzgar bajo jurado o tribunal técnico una posible condena de prisión perpetua. - ¿Qué consecuencias/investigación hay?
Se desestimó la coartada de supuestas deudas del entorno familiar y se ratificaron imputaciones por encubrimiento calificado contra los restantes detenidos.
Cierre de la instrucción judicial y elevación a juicio
La investigación judicial orientada a esclarecer el crimen de Agostina Vega, la joven de 14 años que desapareció a fines de mayo en la ciudad de Córdoba, ha concluido de manera formal en su fase preparatoria. El fiscal de instrucción Raúl Garzón confirmó el requerimiento acusatorio que remite todas las actuaciones a una Cámara del Crimen provincial para el correspondiente debate oral y público. El expediente agrupa a seis personas privadas de su libertad con responsabilidades procesales delimitadas de cara a las audiencias orales.
La acusación técnica más severa recae de manera unívoca sobre Claudio Barrelier, señalado como el ejecutor material de los delitos tipificados como abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y femicidio. Por su parte, la calificación jurídica contempla en caso de sentencia condenatoria una única pena admisible: prisión perpetua. Paralelamente, se unificaron las actuaciones por hechos conexos registrados en 2025 vinculados a otra presunta víctima que logró escapar del mismo domicilio.
Los cuatro pilares probatorios que sostienen la imputación
La elevación fiscal se sostiene a partir de evidencias materiales categorizadas como elementos de alto contenido científico y forense por parte de las representaciones legales[cite: 2]:
- Peritajes de ADN: Los estudios de laboratorio constataron la correspondencia inequívoca del perfil genético de la adolescente en rastros de sangre y restos biológicos dispersos en tres sectores independientes del inmueble investigado en barrio Cofico: la habitación principal, la cocina y el área del baño.
- Reactivos de luminol: La aplicación de reveladores químicos forenses permitió reconstruir los escenarios de la agresión y los posteriores intentos de limpieza que buscaban alterar la escena del crimen.
- Registros videográficos: Cámaras pertenecientes a un local comercial ubicado al frente del domicilio registraron el ingreso de Agostina a las 22:55 de la noche del sábado de su desaparición. Ningún dispositivo captó su salida con vida del inmueble.
- Cronología del ocultamiento: Las pesquisas reconstruyeron que el cuerpo de la víctima permaneció oculto y desmembrado dentro de un freezer en la parte posterior de la vivienda durante 36 horas y 50 minutos, antes de ser trasladado y hallado una semana más tarde en el sector de Ampliación Ferreira.
La situación procesal de los coimputados
Dentro del requerimiento presentado por el Ministerio Público Fiscal, cinco personas deberán afrontar el proceso penal sentadas en el banquillo de los acusados bajo la figura penal de encubrimiento agravado. Se trata de Valeria Faceta, Andreani, Matías Córdoba, Ludmila Currus y Marianela Palmero.
En el caso particular de Marianela Palmero, su situación experimentó un hito procesal al romper el silencio para manifestar un pedido de perdón formalizado ante la sede judicial. Su manifestación residió en haber omitido alertar a las fuerzas de seguridad al momento de haber escuchado gritos y ruidos sospechosos en las inmediaciones del dormitorio. La magistratura de control mantuvo su detención preventiva fundamentando que, con independencia de si existieron presuntos contextos de vulnerabilidad o violencia económica previa, las omisiones configuraron un ocultamiento delictivo punible frente a la ley.
La estrategia defensiva y la desestimación de hipótesis alternativas
En las jornadas inmediatamente previas al cierre de la etapa de investigación, el principal acusado sustituyó su defensa técnica pública e incorporó al penalista Carlos Argüello. Bajo la nueva línea defensiva, Barrelier prestó declaración indagatoria luego de un extenso período de abstención. Admitió de forma explícita que la joven estuvo en su vivienda por un lapso estimado entre 30 y 40 minutos, pero aseveró falsamente que se retiró del lugar a bordo de un automóvil Volkswagen Gol color rojo conducido por desconocidos vinculados a una supuesta deuda dineraria del entorno familiar.
Dicha declaración exculpatoria fue desechada de forma categórica por el fiscal de instrucción. El dictamen judicial especificó que la fiscalía ya había analizado pormenorizadamente los soportes fílmicos y rastreos de dominios en la zona, comprobando que jamás existió la presencia ni el egreso del supuesto rodado descripto a la hora señalada. En el mismo auto fundado, la fiscalía ratificó que no existen elementos objetivos que sustenten tramas vinculadas al narcotráfico organizado o venganzas familiares, considerándolas maniobras dilatorias destinadas a desviar la acusación.
Próximas etapas hacia el juicio oral
El letrado querellante Carlos Nashi, en representación de la familia de la menor, ratificó la conformidad con el cuerpo acusatorio, aunque se espera la intervención de la Oficina de Gestión de Audiencias para establecer la fecha precisa del inicio de las audiencias plenarias, estimadas tentativamente entre el último tramo del año judicial corriente y los primeros meses del periodo entrante. El tribunal deberá dirimir las contradicciones entre los alegatos de las partes y analizar con minuciosidad la sólida carga pericial científica recolectada a lo largo del expediente.




