►Whirlpool cierra su fábrica y enciende las alarmas por la crisis industrial y los despidos

La multinacional cesa la producción en Argentina dejando a 220 familias sin sustento. El cierre expone el impacto de la apertura de importaciones y la recesión que golpea a las fábricas locales.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    Whirlpool anunció el cierre de su fábrica en Argentina y el despido de 220 empleados.
  • ¿Por qué tomó esa decisión?
    La empresa alegó dificultades para competir con productos importados (principalmente de China) y caída del consumo.
  • ¿Quiénes son los afectados?
    Directamente 220 trabajadores de la planta y sus familias; indirectamente toda la cadena industrial.
  • ¿Cuándo ocurrió?
    La noticia se confirmó esta semana, sorprendiendo a los empleados con un anuncio intempestivo.
  • ¿Cuál es el contexto económico?
    Apertura de importaciones, recesión en el mercado interno y falta de protección a la industria nacional.
  • ¿Qué dicen los comerciantes?
    Reportan ventas bajas; la gente ya no compra bienes durables como resguardo de valor ante la falta de dinero.
  • ¿Hay otros casos similares?
    Sí, cierres o reducciones en plantas de Mabe (ex Aladio), Essen, DBT Cramaco, Dana y Petroquímica Río Tercero.

La industria argentina enfrenta uno de sus momentos más críticos en años. La confirmación de que la multinacional Whirlpool dejará de fabricar en el país para pasar a un esquema de importación y comercialización ha generado un fuerte impacto en el sector productivo. La decisión implica el despido inmediato de 220 trabajadores, quienes recibieron la noticia de manera abrupta, sin previo aviso formal de cierre definitivo, según denunciaron los delegados gremiales.

Un "cóctel peligroso" para el empleo

El cierre de la planta de Whirlpool no es un hecho aislado, sino el síntoma de una problemática mayor que combina recesión, caída del mercado interno y una apertura comercial que deja en desventaja a la producción local. Según el análisis presentado en el informe, la industria nacional carece del "músculo necesario" para competir de igual a igual con productos que ingresan desde potencias como China, a precios significativamente menores y con cargas impositivas reducidas en comparación con la presión fiscal local.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), los delegados expresaron su sorpresa y dolor. "Jamás nos dijeron que iban a cerrar la planta", aseguraron. Si bien la empresa había manifestado una merma en la producción, la comunicación del cese total de actividades fue intempestiva. La justificación de la firma fue contundente: es inviable competir en Argentina contra lavarropas y electrodomésticos importados que se venden a mitad de precio.

Efecto dominó en la industria

El informe detalla que noviembre ha sido un mes negro para la manufactura, especialmente en el interior del país. Al caso Whirlpool se suman otras situaciones alarmantes que configuran un mapa de desindustrialización:

  • Mabe (ex Aladio): Cerró su planta en Río Segundo (Córdoba) para concentrar la producción en Luque.
  • Essen: La famosa marca de ollas redujo 30 operarios en Santa Fe, golpeada por la competencia de tecnología y productos chinos.
  • DBT Cramaco: Histórica empresa de generadores en Santa Fe, dejó de producir para convertirse en importadora tras acumular stock sin vender.
  • Dana Incorporated: Autopartista en San Luis, anunció 50 despidos.
  • Petroquímica Río Tercero: Sufrió el impacto de que sus principales clientes pasaran a importar insumos.

Las cifras de importación son elocuentes: mientras que en diciembre de 2023 ingresaron 51.000 lavarropas automáticos al país, en los primeros 10 meses de este año la cifra trepó a 750.000 unidades. Este aluvión de productos extranjeros, si bien baja los precios en góndola, destruye el tejido laboral local.

El dilema del consumidor y la falta de ventas

En las calles y comercios, la realidad refleja la pérdida de poder adquisitivo. Maximiliano Méndez, referente del sector comercial de electrodomésticos, explicó que el comportamiento del cliente ha cambiado drásticamente. "Los bienes durables ya no son resguardo de valor", afirmó. A diferencia de otras épocas inflacionarias donde la gente compraba para ganarle al aumento de precios, hoy la falta de dinero en los bolsillos frena cualquier consumo.

La clase media, motor histórico del consumo de estos bienes, es la más castigada. "Estamos compitiendo con la comida y los servicios", graficó el comerciante. Aunque algunos precios de electrodomésticos han bajado en términos nominales o reales debido a la competencia importada, el volumen de ventas no repunta porque los salarios siguen deprimidos y los costos fijos de los locales aumentan.

Contradicciones de la política económica

El análisis periodístico también subrayó una paradoja en la visión geopolítica del gobierno nacional. Mientras el presidente Javier Milei se declara admirador de Donald Trump, la política económica aplicada va a contramano del proteccionismo que caracteriza al líder estadounidense. Trump protege su industria con altos aranceles (incluso contra Whirlpool en su momento para defender empleos en Ohio), mientras que Argentina avanza hacia una desregulación que deja a sus fábricas expuestas ante el excedente de producción global, especialmente de China.

El panorama a corto plazo no es alentador. Referentes del sector advierten que "faltan muchas más empresas" que podrían seguir el camino de cerrar sus líneas de producción para transformarse en importadoras, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo calificados y el deterioro del tejido social.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: eldoce  
►Whirlpool cierra su fábrica y enciende las alarmas por la crisis industrial y los despidos

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La multinacional cesa la producción en Argentina dejando a 220 familias sin sustento. El cierre expone el impacto de la apertura de importaciones y la recesión que golpea a las fábricas locales.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    Whirlpool anunció el cierre de su fábrica en Argentina y el despido de 220 empleados.
  • ¿Por qué tomó esa decisión?
    La empresa alegó dificultades para competir con productos importados (principalmente de China) y caída del consumo.
  • ¿Quiénes son los afectados?
    Directamente 220 trabajadores de la planta y sus familias; indirectamente toda la cadena industrial.
  • ¿Cuándo ocurrió?
    La noticia se confirmó esta semana, sorprendiendo a los empleados con un anuncio intempestivo.
  • ¿Cuál es el contexto económico?
    Apertura de importaciones, recesión en el mercado interno y falta de protección a la industria nacional.
  • ¿Qué dicen los comerciantes?
    Reportan ventas bajas; la gente ya no compra bienes durables como resguardo de valor ante la falta de dinero.
  • ¿Hay otros casos similares?
    Sí, cierres o reducciones en plantas de Mabe (ex Aladio), Essen, DBT Cramaco, Dana y Petroquímica Río Tercero.

La industria argentina enfrenta uno de sus momentos más críticos en años. La confirmación de que la multinacional Whirlpool dejará de fabricar en el país para pasar a un esquema de importación y comercialización ha generado un fuerte impacto en el sector productivo. La decisión implica el despido inmediato de 220 trabajadores, quienes recibieron la noticia de manera abrupta, sin previo aviso formal de cierre definitivo, según denunciaron los delegados gremiales.

Un "cóctel peligroso" para el empleo

El cierre de la planta de Whirlpool no es un hecho aislado, sino el síntoma de una problemática mayor que combina recesión, caída del mercado interno y una apertura comercial que deja en desventaja a la producción local. Según el análisis presentado en el informe, la industria nacional carece del "músculo necesario" para competir de igual a igual con productos que ingresan desde potencias como China, a precios significativamente menores y con cargas impositivas reducidas en comparación con la presión fiscal local.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), los delegados expresaron su sorpresa y dolor. "Jamás nos dijeron que iban a cerrar la planta", aseguraron. Si bien la empresa había manifestado una merma en la producción, la comunicación del cese total de actividades fue intempestiva. La justificación de la firma fue contundente: es inviable competir en Argentina contra lavarropas y electrodomésticos importados que se venden a mitad de precio.

Efecto dominó en la industria

El informe detalla que noviembre ha sido un mes negro para la manufactura, especialmente en el interior del país. Al caso Whirlpool se suman otras situaciones alarmantes que configuran un mapa de desindustrialización:

  • Mabe (ex Aladio): Cerró su planta en Río Segundo (Córdoba) para concentrar la producción en Luque.
  • Essen: La famosa marca de ollas redujo 30 operarios en Santa Fe, golpeada por la competencia de tecnología y productos chinos.
  • DBT Cramaco: Histórica empresa de generadores en Santa Fe, dejó de producir para convertirse en importadora tras acumular stock sin vender.
  • Dana Incorporated: Autopartista en San Luis, anunció 50 despidos.
  • Petroquímica Río Tercero: Sufrió el impacto de que sus principales clientes pasaran a importar insumos.

Las cifras de importación son elocuentes: mientras que en diciembre de 2023 ingresaron 51.000 lavarropas automáticos al país, en los primeros 10 meses de este año la cifra trepó a 750.000 unidades. Este aluvión de productos extranjeros, si bien baja los precios en góndola, destruye el tejido laboral local.

El dilema del consumidor y la falta de ventas

En las calles y comercios, la realidad refleja la pérdida de poder adquisitivo. Maximiliano Méndez, referente del sector comercial de electrodomésticos, explicó que el comportamiento del cliente ha cambiado drásticamente. "Los bienes durables ya no son resguardo de valor", afirmó. A diferencia de otras épocas inflacionarias donde la gente compraba para ganarle al aumento de precios, hoy la falta de dinero en los bolsillos frena cualquier consumo.

La clase media, motor histórico del consumo de estos bienes, es la más castigada. "Estamos compitiendo con la comida y los servicios", graficó el comerciante. Aunque algunos precios de electrodomésticos han bajado en términos nominales o reales debido a la competencia importada, el volumen de ventas no repunta porque los salarios siguen deprimidos y los costos fijos de los locales aumentan.

Contradicciones de la política económica

El análisis periodístico también subrayó una paradoja en la visión geopolítica del gobierno nacional. Mientras el presidente Javier Milei se declara admirador de Donald Trump, la política económica aplicada va a contramano del proteccionismo que caracteriza al líder estadounidense. Trump protege su industria con altos aranceles (incluso contra Whirlpool en su momento para defender empleos en Ohio), mientras que Argentina avanza hacia una desregulación que deja a sus fábricas expuestas ante el excedente de producción global, especialmente de China.

El panorama a corto plazo no es alentador. Referentes del sector advierten que "faltan muchas más empresas" que podrían seguir el camino de cerrar sus líneas de producción para transformarse en importadoras, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo calificados y el deterioro del tejido social.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: eldoce  

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