Operativos viales en Buenos Aires registraron conductores profesionales sin documentación habilitante y excusas insólitas para justificar alcoholemias positivas, reavivando el debate sobre la rigurosidad de la tolerancia cero en las rutas argentinas
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Controles de tránsito detectaron camioneros sin papeles reglamentarios y conductores con argumentos insólitos ante pruebas de alcoholemia positivas. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Inspectores de seguridad vial bonaerense, un chofer de transporte de carga pesada y un automovilista interceptado en autopista. - ¿Dónde ocurrieron los hechos?
En la localidad bonaerense de Suipacha y en la Autopista Buenos Aires - La Plata, a la altura de Dock Sud. - ¿Cuáles fueron los resultados de los test?
El transportista arrojó 0,10 g/l y el conductor particular registró 1,09 g/l de alcohol en sangre. - ¿Qué insólitas justificaciones se dieron?
La falta absoluta de registros de carga e ITV, y el insólito argumento del uso previo de enjuague bucal. - ¿Por qué es importante?
Remarca la vigencia de la ley de Alcohol Cero y la gravedad del riesgo vial que representan transportes pesados en infracción. - ¿Qué medidas se aplicaron?
Secuestro de vehículos, retención preventiva y aplicación de severas multas acumuladas que superan sumas millonarias.
Peligro sobre ruedas: transporte pesado sin habilitación ni sobriedad
Los retenes viales en los corredores estratégicos de la Provincia de Buenos Aires continúan dejando en evidencia situaciones que rozan lo inverosímil y encienden las alarmas sobre el peligro latente en autopistas y rutas nacionales. En un reciente procedimiento desarrollado sobre la traza vial a la altura de la localidad de Suipacha, agentes de tránsito interceptaron un camión de gran porte con doble acoplado que realizaba un trayecto desde Mercedes hacia el partido de Junín.
Durante la inspección reglamentaria, el conductor admitió de manera abierta carecer de los elementos más elementales para sentarse al volante: no poseía licencia de conducir habilitante, carecía de comprobantes de seguro obligatorio y tampoco disponía de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) al día. Para completar el cuadro de irregularidades, la unidad no exhibía la patente delantera visible, imposibilitando los controles por radar y fotomultas preventivas.
La gravedad del episodio escaló de inmediato cuando el personal procedió a someter al transportista al control de alcoholemia mediante pipeta. La prueba arrojó un resultado de 0,10 gramos de alcohol por litro de sangre. Si bien a simple vista podría interpretarse como una graduación menor, las normativas vigentes en territorio bonaerense aplican el principio estricto de tolerancia cero al volante para cualquier clase de vehículo. Tratándose además de una categoría profesional de carga masiva, la exigencia legal impone un índice absoluto de alcohol cero en todo el territorio nacional, debido a la enorme masa de inercia y los tiempos de frenado que demandan estos rodados de gran porte.
- Ausencia total de papeles: Sin licencia de conducir, póliza de cobertura activa ni certificado de VTV.
- Riesgo acumulado en ruta: Unidad con acoplado doble transitando vías de una sola mano por sentido.
- Sanción pecuniaria: Faltas acumuladas que rondan los 5 millones de pesos en multas formales.
Dock Sud: la excusa del enjuague bucal y 1,09 de graduación alcohólica
A pocos kilómetros de la capital, en la transitada Autopista Buenos Aires - La Plata, a la altura del peaje de Dock Sud, otro procedimiento expuso la inventiva de los automovilistas para intentar eludir la rigurosidad de las sanciones. Un conductor particular, al ser convocado a realizar la correspondiente medición de aire espirado, intentó justificar de forma anticipada el resultado aduciendo haber utilizado enjuague bucal escasos diez minutos antes de llegar al retén policial.
La medición echó por tierra cualquier intento de justificación: el dispositivo calibrado registró una marca contundente de 1,09 g/l, superando por más del doble los históricos límites de tolerancia permitidos con anterioridad a las reformas de la ley vial. Los especialistas recordaron durante el operativo que los productos de aseo oral no se metabolizan en el torrente sanguíneo y que cualquier resto residual en mucosa se disipa mediante enjuague con agua o aguardando escasos minutos en el lugar, demostrando fehacientemente la presencia de alcohol en sangre del implicado.
La urgencia de unificar criterios de control en los corredores argentinos
Estas intervenciones reflejan una problemática estructural que atenta de forma directa contra los usuarios que circulan en regla, abonando tributos, seguros y verificaciones técnicas obligatorias. El cruce con transportes de decenas de toneladas tripulados por personas no habilitadas o con reflejos disminuidos subraya la imperiosa necesidad de intensificar los patrullajes preventivos dinámicos y articular esquemas de penalización ejemplares en los accesos urbanos.




