Agostina Páez, de 29 años, protagonizó un violento episodio en un restaurante de Río de Janeiro. Tras insultar al personal, la justicia le prohibió salir del país y ordenó el uso de tobillera electrónica.

Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Una abogada argentina fue retenida en Brasil tras ser denunciada por actos racistas contra el personal de un restaurante. - ¿Quién es la protagonista?
Agostina Páez, de 29 años, oriunda de Santiago del Estero. - ¿Dónde ocurrió?
En un restaurante de Río de Janeiro, durante una discusión por la cuenta de la cena. - ¿Qué dijo exactamente?
Según testigos y denuncias, gritó frases como "mono" y "selva amazónica" a los empleados. - ¿Cuál es su situación legal?
No está en prisión efectiva, pero tiene prohibido salir de Brasil y se ordenó la colocación de una tobillera electrónica. - ¿Qué incidente adicional denunció?
Páez afirmó que "falsos policías" irrumpieron en su departamento tras filtrarse su dirección en redes sociales. - ¿Por qué es grave en Brasil?
El racismo es un delito inafianzasable e imprescriptible en Brasil, con penas de 2 a 5 años de prisión.
Un nuevo escándalo involucra a turistas argentinos en el exterior. Esta vez, la protagonista es Agostina Páez, una abogada de 29 años oriunda de Santiago del Estero, quien se encuentra retenida en Río de Janeiro tras ser acusada de proferir insultos racistas contra empleados de un local gastronómico.
El conflicto: de una cuenta a insultos raciales
El incidente se desencadenó a raíz de una discusión por la cuenta en un restaurante. Según la información trascendida, la situación escaló rápidamente cuando Páez, disconforme con el servicio o el cobro, comenzó a agredir verbalmente al personal.
Lo que podría haber quedado en una disputa comercial se transformó en una causa penal grave cuando la abogada utilizó términos discriminatorios. Testigos afirman que gritó palabras como "mono" y referencias a la "selva amazónica" dirigidas a los trabajadores brasileños.
Consecuencias legales inmediatas
La justicia brasileña, conocida por su severidad ante casos de racismo, actuó de oficio. Si bien Agostina Páez no se encuentra actualmente en una celda carcelaria, su libertad está severamente restringida:
- Tiene prohibición absoluta de salir del país.
- Se ordenó la colocación de una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.
- Debe permanecer a disposición de la justicia mientras avanza la investigación.
Además, la defensa de la acusada relató un episodio de inseguridad posterior al hecho: tras filtrarse su ubicación en redes sociales, supuestos "falsos policías" habrían ingresado al departamento donde se hospedaba, obligándola a mudarse por temor a represalias.
La severidad de la ley brasileña
El caso ha reavivado el debate sobre el comportamiento de los turistas y el desconocimiento de las leyes locales. La conductora y ex modelo brasileña radicada en Argentina, Anamá Ferreira, se pronunció sobre el caso, advirtiendo sobre la tolerancia cero que existe en su país natal.
"Brasil ha endurecido sus leyes. El racismo es un crimen sin derecho a fianza. Si insultás a alguien por su color de piel, vas preso de 2 a 5 años", explicó Ferreira, contrastando la situación con la legislación argentina, que suele ser más laxa o excarcelable en estos delitos.
Ferreira fue contundente respecto a la actitud de la abogada: "No es solo racista, es una maleducada. Gritar 'mono' o 'negro de m...' no se hace ni acá, ni en China, ni en ningún lado. La población negra en Brasil tiene estatus y poder, y no van a permitir que nadie los humille".
Actualmente, el consulado argentino está al tanto de la situación, aunque su margen de maniobra es limitado dado que se trata de un delito común bajo la jurisdicción brasileña. Páez deberá afrontar el proceso judicial en Brasil, costear su defensa y estadía, y esperar la resolución de un sistema judicial que no suele ser benevolente con la discriminación.

