Un hombre fue armado al estudio jurídico de su hijo en Charata para reclamarle bienes familiares. Tras un violento forcejeo, efectuó un disparo de escopeta y terminó detenido con amplio arsenal secuestrado.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Un hombre acudió armado al estudio jurídico de su hijo para exigirle la restitución de bienes y dinero, desatando una pelea que culminó en un disparo y su posterior arresto. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Un productor rural (vestido con camisa roja), su hijo de profesión abogado, su hija que intentó intervenir en la disputa y un tío que arribó en motocicleta. - ¿Cuándo ocurrió?
El violento episodio se registró en horas del mediodía, puntualmente alrededor de las 12:45 horas. - ¿Dónde fue?
En la vía pública y en la puerta de un estudio jurídico situado en la localidad de Charata, provincia del Chaco. - ¿Cómo se produjo?
El padre ingresó primero empuñando una pistola; tras ser desarmado por su hijo, extrajo una escopeta de su camioneta y efectuó un tiro que impactó contra un auto antes de ser reducido. - ¿Por qué se originó el conflicto?
Por una profunda disputa económica vinculada a campos familiares, venta de postes, propiedades rurales y automotores pertenecientes a la herencia familiar. - ¿Qué consecuencias y medidas judiciales hubo?
La fiscalía interviniente ordenó la detención inmediata del atacante, su atención médica bajo custodia y el secuestro de dos armas de fuego junto a decenas de municiones de guerra.
Tensión al límite a plena luz del día en Charata
Un conflicto familiar de larga data estuvo a escasos centímetros de transformarse en una tragedia irremediable en pleno centro urbano de la localidad chaqueña de Charata. Minutos antes de las 12:45 horas, la habitual tranquilidad de la cuadra se vio interrumpida cuando un hombre mayor, dedicado a las labores rurales, se presentó de forma violenta en el estudio jurídico donde ejerce su propio hijo como profesional del derecho.
Toda la secuencia quedó íntegramente registrada por el teléfono celular del propio abogado, quien filmó el accionar de su padre —vestido con una llamativa camisa roja— y de su hermana en la entrada del inmueble. Las imágenes, que rápidamente generaron conmoción en la comunidad y trascendieron a los principales noticieros del país, exponen la crudeza de una confrontación marcada por gritos descontrolados, recriminaciones irreconciliables y la presencia de armamento de alto poder letal.
Lejos de mantenerse en el plano de una discusión verbal, el agresor irrumpió inicialmente empuñando un arma de fuego corta con el propósito directo de amedrentar a su descendiente. Según se observa en el registro audiovisual y en los relatos incorporados a la causa judicial, la víctima logró trabarse en lucha cuerpo a cuerpo con su progenitor para arrebatarle el arma de la mano y neutralizar la amenaza primaria en el acceso a las oficinas.
Armamento de guerra, disparos y forcejeo en plena calle
La tensión escaló en gravedad momentos después de que el atacante perdiera el control de la primera arma. Con una evidente alteración emocional, el agresor se dirigió con rapidez hacia su camioneta particular estacionada frente al estudio, vehículo en el que se había trasladado directamente desde la zona rural. Desde el habitáculo extrajo una escopeta larga y retornó a la vereda con intenciones de disparar contra su hijo.
En ese instante crítico, la hermana del abogado intentó mediar de manera desesperada para evitar un desenlace fatal entre sus familiares. La intervención de la joven resultó determinante, ya que al intentar sujetar el cañón del arma larga logró desviar la trayectoria del proyectil. El disparo se detonó en plena vía pública y terminó impactando de lleno contra la carrocería de un automóvil particular que se encontraba detenido junto al cordón.
El violento forcejeo provocó además lesiones físicas visibles en el atacante: "Largá porque tiro, largá porque tiro", se escuchó gritar durante el tumulto, mientras el hombre terminaba con severos cortes sangrantes en su mano izquierda producto del mecanismo del arma y los golpes, requiriendo posterior atención médica urgente con puntos de sutura en un centro hospitalario bajo resguardo policial.
Herencias, campos y una disputa económica de generaciones
El trasfondo de semejante despliegue de violencia responde a un complejo litigio patrimonial intrínseco a la historia de la familia. De acuerdo con las recriminaciones que se cruzaron a viva voz ante la cámara y los testigos presenciales, el padre acusaba formalmente a su hijo de haberse apropiado indebidamente de recursos económicos del entorno familiar:
- Venta de elementos rurales: Reclamos directos por la presunta comercialización inconsulta de postes de quebracho y materiales de trabajo extraídos del campo.
- Propiedades y legado histórico: Conflictos no resueltos en torno a la titularidad de parcelas rurales heredadas de abuelos y bisabuelos de la zona de Charata.
- Automotores y dinero en efectivo: Denuncias cruzadas por la retención indebida de vehículos y cobro de sumas de dinero sin rendición de cuentas entre los parientes.
- Medidas cautelares previas: Menciones recíprocas a restricciones de acercamiento y perimetrales judiciales vigentes que habrían sido quebrantadas con este ataque.
En el momento de mayor desborde, apareció en escena un tío del letrado a bordo de una motocicleta, quien también confrontó con el agresor en la calle exigiéndole detener el escándalo y respetar la memoria y el honor del apellido familiar frente a los vecinos que observaban perplejos la situación.
Intervención de la Fiscalía y arsenal secuestrado
Tras las alertas inmediatas cursadas al sistema de emergencias policiales, efectivos de la comisaría local acudieron al lugar y lograron reducir de manera definitiva al productor rural. El procedimiento quedó bajo la órbita de la fiscal interviniente, la Dra. María Gabriela Rafart, quien ordenó la inmediata detención del sujeto imputado.
La requisa sobre el armamento y el vehículo arrojó resultados alarmantes respecto al nivel de preparación bélica con el que se presentó el atacante en el casco urbano:
- Escopeta secuestrada: Un arma larga calibre 12/70 marca Urbino utilizada para efectuar el disparo en la vereda.
- Pistola semiautomática: Un arma corta marca Bersa calibre .22 con la que amenazó inicialmente en el estudio.
- Municiones para escopeta: Un total de 39 cartuchos intactos transportados en la camioneta, listos para su aprovisionamiento.
- Municiones para arma corta: Al menos 8 proyectiles calibre .22 preparados para su uso inmediato en el cargador.
La Justicia chaqueña formalizó la aprehensión del imputado mientras se peritan las armas de fuego incautadas y se toma declaración testimonial a los integrantes de la familia y ocasionales transeúntes. Los investigadores remarcaron la gravedad extrema de un hecho que, de no mediar la resistencia física del hijo y el desvío accidental del cañón, hubiese derivado en un múltiple homicidio en pleno corazón de la ciudad.




