El analista Patricio Giusto analiza en Modo Fontevecchia el triunfo de Lula en Brasil, su repercusión geopolítica en Sudamérica y el desafío comercial y diplomático para el gobierno de Javier Milei.
El rol de Brasil y su peso en el escenario regional
En el marco de la reciente definición electoral en Brasil, el licenciado en Ciencias Públicas y magíster en políticas públicas Patricio Giusto analizó en profundidad las implicancias geopolíticas de este hito para el Cono Sur. Durante una entrevista especial en Modo Fontevecchia, se profundizó sobre la consolidación de Brasil dentro del bloque de los BRICS y la recepción internacional que tuvo el resultado, destacando mensajes de respaldo de líderes globales como Narendra Modi desde la India.
Para Giusto, el concepto del sur global y las redes de alianzas experimentan una validación importante, posicionando a Brasil una vez más como el actor hegemónico indiscutido de la región sudamericana. Sin embargo, el analista advirtió sobre la simplificación de pintar mapas políticos con dos colores uniformes, sugiriendo observar con detenimiento los matices y las estrategias de diversificación de relaciones que adoptan otros países como Ecuador, Bolivia o Perú.

El vínculo bilateral con Argentina: ¿un lastre económico?
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a la relación diplomática y comercial entre Argentina y Brasil. Ante la postura mantenida por la administración de Javier Milei y la respuesta firme de Itamaraty —que anticipó una espera prudente a los próximos procesos electorales—, Giusto remarcó una asimetría fundamental:
- Dependencia comercial: Argentina es significativamente más dependiente de Brasil en términos comerciales que a la inversa.
- Intercambio estratégico: Brasil representa más del 20% del comercio exterior argentino, sostenido fuertemente por sectores clave como la energía de Vaca Muerta y las materias primas.
- Falta de representación diplomática: La ausencia prolongada de embajadores y el voltaje de las declaraciones públicas endurecen un escenario donde la Cancillería brasileña no cederá fácilmente.
El especialista señaló que, de prolongarse esta distancia política, el conflicto diplomático podría transformarse en un factor de presión sobre una macroeconomía argentina ya comprometida, operando eventualmente como un lastre de cara a las elecciones del año próximo. Ante la falta de canales directos a nivel presidencial, Giusto sugirió que los gobernadores provinciales —como el de Córdoba— y los principales actores del sector privado deberán asumir un rol protagónico para descomprimir las tensiones a través de una diplomacia paralela o empresarial.
Perspectivas sobre los BRICS y el comercio internacional
Consultado sobre la posibilidad de que la Argentina reconsidere su integración a los BRICS en un futuro escenario político, Giusto indicó que la puerta permanece abierta, especialmente por la voluntad de actores clave como China. Aunque existe una lista de espera considerable con más de veinte naciones interesadas en sumarse a la plataforma ampliada (BRICS Plus), el gigante asiático mantiene una postura receptiva hacia el país.
En el plano financiero y bursátil, los movimientos experimentados tras conocerse los resultados electorales —con bajas iniciales en la bolsa y subas del dólar— fueron calificados por el especialista como ajustes estrictamente coyunturales y producto de la toma de ganancias especulativas de las semanas previas. A largo plazo, Brasil se afianza con superávits bilaterales históricos con potencias asiáticas que superan el intercambio de toda la región con la Unión Europea, garantizando su estabilidad como principal polo de inversión extranjera directa en Sudamérica.




