Un grave caso de hostigamiento sistemático y viralización de imágenes íntimas en un colegio de Catamarca provocó un brote psicótico en una estudiante, activando causas penales para los agresores.
Hostigamiento extremo y viralización sin límites
Un alarmante caso de acoso escolar y violencia digital sacude a la comunidad de San Fernando del Valle de Catamarca. El hecho, que salió a la luz a través de la difusión de un video en la aplicación de mensajería, expuso una trama de hostigamiento sistemático perpetrado por alumnos de un colegio parroquial religioso de la zona. La víctima, una alumna destacada y de buena conducta dentro de la institución, sufrió episodios de extrema crueldad que incluyeron agresiones físicas y burlas reiteradas.
Durante la divulgación del material, se revelaron testimonios crudos donde los agresores describían con total soltura y disfrute el sufrimiento ajeno. Entre los episodios relatados se destacan agresiones físicas directas, como el vaciamiento de un vaso de líquido sobre la cabeza de la estudiante mientras el grupo entonaba cánticos despectivos sobre su aspecto físico. La acumulación de este hostigamiento constante derivó en un cuadro severo de afectación emocional en la menor, quien sufrió un brote psicótico producto de la presión psicológica.
Vulneración de la intimidade implicancias legales
El conflicto escaló judicialmente debido a la gravedad de los delitos cometidos en paralelo al bullying presencial. La investigación determinó que a la estudiante se le sustrajeron contenidos íntimos de su teléfono celular para luego viralizarlos entre pares. Ante esta situación, el sistema judicial de Catamarca intervino rápidamente abriendo dos líneas de investigación formal:
- Imputación penal juvenil: El fiscal penal juvenil Guillermo Narváez imputó a tres adolescentes por la presunta producción y distribución de material íntimo no consentido.
- Hostigamiento sistemático: La fiscal Paola González Pinto encabeza una segunda causa orientada a evaluar el alcance del daño psicológico provocado por el acoso sostenido en el tiempo.
- Medidas institucionales: El establecimiento educativo emitió comunicados formales bajo cuestionamientos sobre la demora en el accionar preventivo, implementando esquemas alternativos de asistencia para los involucrados.
Especialistas y analistas señalan que la impunidad con la que operan las dinámicas de manada en redes sociales refleja una problemática más amplia vinculada a la falta de empatía y a la banalización del maltrato. El caso pone en debate la efectividad de los protocolos escolares frente a la velocidad de la virtualidad y la necesidad de involucrar activamente a las familias en la contención y concientización digital.




