La ex AFIP lo denunció ante la Justicia por operaciones presuntamente simuladas con empresas fantasma. Ya enfrentaba otra causa por cigarrillos con estampillas truchas.
Pablo Otero, conocido como el “Señor del tabaco” por su influencia en el sector, quedó en el centro de una nueva tormenta judicial. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) lo denunció penalmente por presunto lavado de dinero, en una causa que ahora analiza la jueza María Servini.
El eje de la denuncia es un informe elaborado por la División de Fiscalización Externa del organismo, que detectó maniobras irregulares en la venta de cigarrillos entre 2021 y 2023. Según ARCA, Tabacalera Sarandí, propiedad de Otero, habría vendido productos por más de $33.600 millones a 23 distribuidoras sin capacidad operativa real.
Acusan a Otero de usar empresas pantalla para blanquear fondos
El organismo sospecha que esas operaciones fueron simuladas para ingresar al circuito legal dinero en negro, mediante la venta de cigarrillos de marcas como Red Point, West, Kiel y Master. Las firmas compradoras, según la investigación, no tenían estructura edilicia, personal contratado ni solvencia financiera.
Además, emitían facturas con márgenes casi nulos —precios de reventa similares al de compra— y pagaban en efectivo o mediante cuentas recaudadoras, lo que hacía imposible rastrear los fondos.
“Se identificaron inconsistencias que apuntan a un circuito de lavado con facturación apócrifa y simulación de actividad comercial”, sostiene la denuncia de ARCA.
Otra causa por estampillas falsas de cigarrillos
Este no es el único frente judicial que enfrenta el empresario. En Mar del Plata, el juez Santiago Inchausti lo investiga por la presunta falsificación de estampillas fiscales y comercialización de cigarrillos apócrifos. Esa causa se originó en 2019 tras una investigación de la ex AFIP, que detectó venta de productos truchos en kioscos de la costa bonaerense.
La marca Red Point, de Tabacalera Sarandí, fue una de las apuntadas, junto con otras como PIER y Dolchester. Según el expediente, algunos comercios tenían un stock suficiente para abastecer amplias zonas de la ciudad, e incluso se transportaban productos a lugares como Tandil.
De pyme a gigante del mercado con una estrategia judicial
Otero comenzó a construir su imperio en 2018, cuando logró evitar el pago del impuesto mínimo al tabaco que había impuesto el gobierno de Mauricio Macri. Alegaba que su compañía funcionaba como una pyme y que el tributo era confiscatorio.
Esa estrategia le permitió mantener precios bajos y ganar una porción de mercado desproporcionada. Según estimaciones del sector, Tabacalera Sarandí pasó de controlar el 5,6% del mercado en 2016 al 38,4% en 2023, convirtiéndose en un actor dominante gracias a su ventaja impositiva.
Ahora, el empresario enfrenta una investigación por lavado que podría convertirse en el golpe más fuerte a su imperio.