“De pequeña mi padre me disfrazó de niño durante 10 años para protegerme y poder vivir libremente”
La cara de la pequeña Nilofar Ayoubi, de apenas 4 años, todavía estaba roja de la bofetada que acababa de recibir de un extraño mientras jugaba en las calles de Kunduz, en el norte de Afganistán. El golpe había sido tan brutal que la había lanzado al piso.
