Detuvieron a Roberto Carlos Sabadini tras sustraer cuatro millones de pesos en un supermercado de Resistencia. El histórico ladrón acumula causas desde 2013 y pone a prueba la nueva ley de reiterancia penal chaqueña.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Fue detenido un reconocido delincuente tras sustraer cuatro millones de pesos del interior de una camioneta bloqueando el cierre centralizado. - ¿Quiénes son los protagonistas?
El acusado es Roberto Carlos Sabadini, de 53 años, y la víctima un vecino de 67 años damnificado en un concurrido centro comercial. - ¿Cuándo ocurrió?
En horas del mediodía, durante una jornada de compras habitual en la capital chaqueña. - ¿Dónde fue?
En la playa de estacionamiento de un hipermercado ubicado en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco. - ¿Cómo se produjo?
El sospechoso empleó un aparato inhibidor de radiofrecuencia a escasa distancia para impedir que el vehículo trabara sus puertas cuando el conductor accionó la llave. - ¿Por qué es importante?
El implicado posee un extenso prontuario delictivo desde 2013 y este hecho reactiva el debate sobre la aplicación efectiva de la ley de reiterancia. - ¿Qué consecuencias o investigación hay?
El personal de Investigaciones Complejas secuestró registros fílmicos y busca recuperar el botín, mientras la fiscalía analiza dictar la prisión preventiva.
El accionar sigiloso en playas de estacionamiento
Un nuevo golpe bajo la modalidad de intercepción electrónica encendió las alertas en la capital chaqueña. La maniobra se concretó en el estacionamiento de un reconocido supermercado situado sobre una de las arterias más transitadas de Resistencia. La víctima, un hombre de 67 años, arribó al predio a bordo de su camioneta Toyota Hilux para concretar unas compras cotidianas en horas del mediodía. Confiado en la respuesta mecánica de su rodado, accionó el comando a distancia de la llave y se dirigió al interior del local comercial sin advertir anomalías aparentes.
Sin embargo, a escasos metros acechaba un sujeto provisto de un equipo transmisor portátil. Al presionar el pulsador en el momento exacto, la frecuencia de radio bloqueó la orden de trabado emitida hacia el sistema de cierre centralizado del utilitario. El habitáculo permaneció completamente vulnerable y abierto sin activar alarmas ni emitir destellos de advertencia. Minutos más tarde, tras recorrer las góndolas y retornar al vehículo, el conductor constató el faltante de una suma de 4 millones de pesos en efectivo que transportaba resguardada, radicando de inmediato la correspondiente denuncia ante las autoridades de seguridad.
Identificación fílmica y captura de un viejo conocido
La intervención quedó en manos del personal del Departamento de Investigaciones Complejas de la Policía del Chaco, bajo la supervisión del comisario Rolando Sosa. Las tareas periciales se centraron en recopilar y cotejar minuciosamente las grabaciones de las cámaras de seguridad del predio comercial y de los domos del sistema de vigilancia urbana desplegados en la zona.
La secuencia fílmica aportó una precisión categórica: registró con nitidez el instante en que el rodado detuvo su marcha, el descenso de su propietario y el desplazamiento estratégico de un hombre mayor que permanecía a la espera. Al confirmar la retirada del damnificado, el sospechoso accedió al habitáculo con absoluta soltura, retiró la suma de dinero y escapó de las inmediaciones sin llamar la atención de los transeúntes. Al contrastar los rasgos antropométricos y los patrones de movimiento con los archivos policiales, los pesquisas individualizaron rápidamente a Roberto Carlos Sabadini, de 53 años, popularmente apodado en el ambiente delictual como "el rey de los inhibidores".
Tras desplegar un operativo de vigilancia discreta, los brigadistas concretaron la detención del presunto responsable en la vía pública cuando circulaba a bordo de un motovehículo. En el procedimiento se logró neutralizar al acusado y ponerlo a disposición de la fiscalía en turno, aunque restan diligencias de allanamiento para localizar el destino final de los cuatro millones sustraídos.
Un prontuario frondoso que desafía a la Justicia
El legajo penal de Sabadini representa una de las trayectorias de sustracción sin violencia más extensas del Gran Resistencia. Su nombre figura asentado formalmente en expedientes judiciales y registros penitenciarios desde hace más de una década, con actuaciones continuas en los años 2013, 2015, 2017, 2018, 2020, 2022, 2025 y 2026. Su método habitual consiste en evitar agresiones físicas directas, utilizando artilugios mecánicos o digitales como:
- Inhibidores de frecuencia de radio: equipos de mano utilizados para sabotear alarmas automotrices y cierres computarizados a media distancia.
- Uso de ganzúas técnicas: herramientas de cerrajería adaptadas para vulnerar accesos domiciliarios y tambores de encendido sin daño visible.
- Empleo de llaves falsas o limadas: elementos diseñados para abrir vehículos estacionados en sectores de baja iluminación o accesos residenciales.
El registro institucional evidencia múltiples imputaciones por supuesto hurto y hurto agravado. Entre las causas documentadas constan aperturas de expedientes el 7 de diciembre de 2022, el 1 de enero de 2025 por empleo de llave falsa, el 30 de abril de 2025 por hurto calificado mediante ganzúa, el 28 de agosto de 2025 y una causa grave iniciada el 1 de septiembre de 2025 caratulada por supuesta privación ilegítima de la libertad y lesiones. En su historial constan también actuaciones abiertas el 8 de diciembre de 2025, el 1 de enero de 2026 y antecedentes previos del 10 de diciembre del año anterior, ocasión en la que había sido demorado por sustraer pertenencias de la camioneta de un profesional de la salud con un inhibidor en su poder bajo requerimiento de la fiscalía N° 15.
La ley de reiterancia y el debate sobre la puerta giratoria
La recurrencia del accionar de este delincuente reaviva el reclamo social e institucional frente al fenómeno de la "puerta giratoria". En oportunidades previas, el imputado logró recuperar la libertad ambulatoria a raíz de formalidades del sistema acusatorio, como aconteció en causas donde los damnificados optaron por no ratificar sus declaraciones testimoniales en sede judicial, limitando el margen procesal del Ministerio Público Fiscal.
No obstante, el escenario legislativo actual presenta variantes significativas tras la reciente sanción de la ley de reiterancia por parte de la Legislatura de la Provincia del Chaco. Esta normativa procesal fue diseñada con el propósito expreso de dotar a magistrados y fiscales de una herramienta efectiva para dictar la prisión preventiva a individuos que acumulen imputaciones sucesivas por delitos contra la propiedad, aun cuando se trate de delitos excarcelables de forma aislada. Con al menos dos hechos documentados con posterioridad a la aprobación del marco normativo, la comunidad y las fuerzas policiales aguardan una resolución ejemplar para impedir que el imputado regrese a las calles en el corto plazo.
Recomendaciones elementales de autoprotección urbana
Frente a la proliferación de bandas y operadores solitarios dedicados a interferir frecuencias electrónicas, los especialistas en prevención del delito reiteran una serie de medidas de verificación manual indispensables al estacionar:
- Comprobación mecánica directa: no limitarse a escuchar el pitido o ver el destello de balizas; es imprescindible accionar manualmente las manijas de las puertas traseras y delanteras para certificar el bloqueo.
- Observación del entorno periférico: los dispositivos de interferencia exigen que el atacante se encuentre a corta distancia visual (generalmente entre 10 y 30 metros). Desconfiar de personas apostadas en rodados detenidos o bancos cercanos sin actividad concreta.
- Evitar el resguardo de dinero en habitáculos: no dejar bolsos, cajas de seguridad portátiles, mochilas ni sumas de efectivo dentro de la guantera o debajo de las butacas de rodados estacionados en predios abiertos.




