El prestigioso diario estadounidense publicó un duro editorial condenando la operación militar ordenada por la Casa Blanca. Advierten que la invasión viola el derecho internacional, carece de un plan de salida y amenaza con desestabilizar aún más a toda América Latina.

Lectura exprés
- ¿Qué planteó The New York Times? El consejo editorial calificó la invasión a Venezuela como una acción ilegal y de extrema imprudencia.
- ¿Por qué lo consideran ilegal? Sostienen que viola la Carta de las Naciones Unidas y la soberanía de un Estado sin una justificación de defensa propia válida.
- ¿Qué critican de la estrategia de Trump? La ausencia de un plan real para el "día después" de la caída del régimen, temiendo un vacío de poder.
- ¿Qué riesgos advierten? Una posible guerra de guerrillas, crisis humanitaria agravada y una oleada migratoria masiva hacia países vecinos.
- ¿Cómo analizan la captura de Maduro? Aunque reconocen la brutalidad del régimen chavista, afirman que el "cambio de régimen" impuesto por la fuerza suele fracasar.
- ¿Qué motivación política sugieren? Insinúan que Trump busca proyectar una imagen de fuerza y distraer de problemas domésticos.
Una condena contundente desde el corazón de Nueva York
En una de sus columnas más severas desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el consejo editorial de The New York Times (NYT) arremetió contra la reciente ofensiva militar en Venezuela. Bajo el título que califica la acción como "ilegal e imprudente", el influyente periódico desmanteló los argumentos de la Casa Blanca para justificar la captura de Nicolás Maduro y el bombardeo de infraestructuras clave.
El texto destaca que, si bien el gobierno de Maduro ha sido responsable de una crisis humanitaria y autoritaria, la respuesta militar unilateral de Estados Unidos sienta un precedente peligroso en las relaciones internacionales del siglo XXI, retrocediendo a políticas de intervención directa más propias de la Guerra Fría.
Violación del derecho internacional
El punto central del argumento del NYT es la legalidad. Según el editorial, la operación no cumple con los estándares del derecho internacional ni con la Carta de las Naciones Unidas. Los expertos citados por el medio argumentan que:
- No existía una amenaza inminente de ataque directo contra Estados Unidos que justificara la "legítima defensa".
- El cambio de régimen por la fuerza viola la soberanía nacional, independientemente de la calidad democrática del gobierno atacado.
- La acción ignora los canales diplomáticos y los consensos multilaterales que se intentaban construir en la región.
El fantasma de Irak y la falta de estrategia
El artículo traza paralelismos inquietantes con invasiones pasadas, como la de Irak en 2003. El diario cuestiona duramente: "¿Y ahora qué?". La crítica se centra en que la administración Trump parece haber priorizado el "espectáculo" de la captura y los bombardeos sin tener una hoja de ruta para la reconstrucción política y social de Venezuela.
"Derrocar a un dictador es la parte fácil; construir una democracia funcional sobre las cenizas de un Estado fallido es una tarea generacional para la que Trump no ha mostrado paciencia ni interés", sugiere el análisis. Advierten que el vacío de poder podría derivar en una guerra civil prolongada entre facciones leales al chavismo, la oposición fragmentada y grupos paramilitares.
Consecuencias humanitarias y geopolíticas
Más allá de la política, el Times pone el foco en el sufrimiento de la población venezolana. Lejos de ser una "liberación limpia", los bombardeos y el caos subsiguiente podrían detonar una nueva y masiva crisis de refugiados que desbordaría a Colombia y Brasil, desestabilizando a toda Sudamérica.
Finalmente, el editorial cierra con una advertencia sobre el aislamiento de Estados Unidos. Esta acción unilateral, afirman, corre el riesgo de unificar el sentimiento antiestadounidense en la región, regalando una victoria narrativa a potencias rivales que buscarán capitalizar el rechazo a la intervención norteamericana.
