En una madrugada de caos y explosiones, fuerzas estadounidenses ejecutaron una incursión militar masiva en Venezuela. Trump anunció la captura de Maduro, mientras el régimen exige "prueba de vida" ante la desaparición de su líder.

Lectura exprés
- ¿Qué sucedió? EE.UU. lanzó un ataque militar a gran escala en Venezuela, resultando en la presunta captura de Nicolás Maduro.
- ¿Cuándo ocurrió? Durante la madrugada de este sábado, 3 de enero de 2026.
- ¿Dónde se registraron los ataques? Hubo explosiones en Caracas, Aragua, Miranda y La Guaira, con focos en Fuerte Tiuna y La Carlota.
- ¿Qué dijo Donald Trump? Confirmó la operación conjunta y aseguró que Maduro y Cilia Flores fueron extraídos del país.
- ¿Cuál es la postura del régimen? Delcy Rodríguez admitió desconocer el paradero de Maduro y exigió una "prueba de vida" inmediata.
- ¿Qué medidas se tomaron? Maduro había decretado "conmoción exterior" previamente; EE.UU. prohibió el tránsito aéreo sobre Venezuela.
- ¿Cuál es la situación actual? Incertidumbre total, máxima alerta regional y expectativa por la conferencia de prensa desde Mar-a-Lago.
Madrugada de fuego en Caracas
La capital venezolana amaneció este sábado bajo el estruendo de fuertes detonaciones y el rugido de aeronaves militares, marcando el inicio de lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado como un "ataque a gran escala". La operación, ejecutada durante la madrugada, tuvo como objetivo puntos estratégicos del poder chavista, incluyendo las instalaciones militares de Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota.
Reportes desde el terreno indican que las explosiones no se limitaron a Caracas, sino que también sacudieron los estados centrales de Aragua, Miranda y La Guaira. Imágenes difundidas en redes sociales muestran columnas de humo y destellos en la oscuridad, confirmando la magnitud de la incursión que tomó por sorpresa a la estructura defensiva del régimen.
Trump confirma la captura: "Fueron trasladados fuera del país"
A través de su red social, Donald Trump rompió el silencio para adjudicarse la autoría intelectual y material de la ofensiva. El mandatario aseguró que la operación fue realizada por "fuerzas del orden estadounidenses" y lanzó la noticia que ha conmocionado al mundo: Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, habrían sido capturados.
Según la versión de la Casa Blanca, la pareja presidencial ya no se encuentra en suelo venezolano y ha sido trasladada a una ubicación segura bajo custodia norteamericana. Trump ha convocado a una conferencia de prensa inminente desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, donde se espera que brinde los detalles operativos de esta histórica extracción.
El régimen acorralado: "Exigimos prueba de vida"
Del otro lado, la confusión reina en las filas del oficialismo. En una transmisión de emergencia por la televisión estatal, la vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó el éxito del ataque enemigo al admitir el vacío de poder. Con semblante grave, Rodríguez reconoció públicamente que "se desconoce el paradero de Maduro y de la primera dama".
"Ante este brutal ataque, exigimos al gobierno del presidente Donald Trump prueba de vida inmediata", declaró la funcionaria, denunciando una "gravísima agresión militar" y advirtiendo que Venezuela se reserva el derecho a la legítima defensa bajo el derecho internacional. Horas antes del desenlace, se supo que Maduro había intentado blindarse decretando el estado de "conmoción exterior" en todo el territorio nacional, una medida que resultó insuficiente ante la superioridad del despliegue estadounidense.
Cierre del espacio aéreo y alerta máxima
La operación ha tenido repercusiones inmediatas en la seguridad regional. La Fuerza Aérea de Estados Unidos emitió un aviso oficial prohibiendo el tránsito de cualquier aeronave civil o comercial en el espacio aéreo venezolano, citando "riesgos derivados de operaciones militares en curso".
Mientras el mundo aguarda las imágenes que confirmen la detención del líder chavista, la situación en Venezuela permanece en desarrollo. La incertidumbre sobre la respuesta de los remanentes leales al chavismo y el inicio de una posible transición forzada mantienen a América Latina en un estado de máxima tensión.

